27 de mayo 2016 - 00:00

Otra tragedia con refugiados y un milagro conmueven a Italia

El médico italiano Pietro Bartolo cuidaba a la niña, a la que bautizó “Pavour”. “Si necesita un papá, aquí estoy”, afirmó desde Lampedusa, donde atiende a los miles de  inmigrantes que llegan a la isla. Sólo ayer fueron rescatadas 4.000 personas del mar.
El médico italiano Pietro Bartolo cuidaba a la niña, a la que bautizó “Pavour”. “Si necesita un papá, aquí estoy”, afirmó desde Lampedusa, donde atiende a los miles de inmigrantes que llegan a la isla. Sólo ayer fueron rescatadas 4.000 personas del mar.
 Roma - Entre 20 y 30 personas murieron ayer después de que la embarcación en la que viajaban con destino a Europa naufragó, según anunciaron los rescatistas, la segunda tragedia luego de que el miércoles desaparecieron por lo menos otras cien mientras intentaban cruzar el Mediterráneo. En el medio de la conmoción, el caso de una beba que quedó huérfana durante uno de los hundimientos despertó una ola de solidaridad en Italia.

Fuentes del dispositivo comunitario EUNavforMed, del que forma parte la fragata española Reina Sofía, confirmaron el avistamiento de "entre 20 y 30 cadáveres" tras el naufragio si bien no precisaron el número de víctimas porque, ante la situación, se dio prioridad a salvar a los supervivientes.

El suceso se produjo a unos 56 kilómetros de la costa de Libia, cuando una embarcación en la que viajaban alrededor de cien inmigrantes se hundió, al parecer por el sobrepeso. La voz de alarma la dio un avión de Luxemburgo que participa en los patrullajes, en momentos en que el bote se encontraba en proceso de hundimiento en medio del Canal de Sicilia, que separa la isla italiana de Sicilia y las costas de Túnez y Libia. Los salvados en esta operación forman parte de los 4.000 inmigrantes socorridos por naves europeas sólo ayer en el Canal de Sicilia, en 22 operaciones de rescate diferentes.

Este caso es el segundo incidente en dos días, ya que se produjo horas después de otro hundimiento en el que fallecieron cinco personas. En esa ocasión, la embarcación volcó a causa del elevado número de personas a bordo y de la inestabilidad en la que se encontraba cuando apenas había partido de las costas libias. Cuando las personas a bordo vieron que las unidades de la Marina Militar italiana se acercaban a socorrerlos, se agolparon todos en un mismo lado de la embarcación y ésta volcó.

En ese suceso, fueron rescatados 562 inmigrantes que habían caído al mar, y aunque se confirmó la muerte de cinco pasajeros, otros cien se encontraban desaparecidos. Entre tanta tragedia, la historia de una de las supervivientes de esta tragedia acaparó la atención: una beba de nueve meses llegó a la isla italiana de Lampedusa sin sus padres.

La menor viajaba con su madre, que estaba embarazada, y que murió al parecer debido a graves quemaduras por el motor defectuoso de la embarcación, relató el diario La Stampa. Una mujer se hizo cargo de la pequeña y cuando llegó a Italia la entregó a las autoridades.

El médico de la isla, Pietro Bartolo, quiere acoger a la pequeña "Favour". "Es preciosa y muy dulce", explicó el médico, que se hizo conocido tras participar en el documental "Fuocoammare" del director italiano Gianfranco Rosi, que en febrero pasado ganó el Oso de Oro en el festival de cine de Berlín.

"Me abrazó, no lloró y se dejó atender sin lamentarse", agregó Bartolo. La pequeña estaba un poco deshidratada y con la temperatura baja, pero se encuentra bien, señaló el médico. "Están llegando llamadas de familias de toda Italia que quieren adoptar a la pequeña. El teléfono no ha dejado de sonar", relató.

Ahora un tribunal en Palermo será el que decida el futuro de la niña, señala el diario La Repubblica. "Si necesita un papá, aquí estoy yo. Estoy dispuesto a adoptarla", dijo el médico, que hace cinco años se hizo cargo de un tunecino de 17 años. "Es como si fuera mi propio hijo", señaló.

El médico activista criticó durante la Berlinale duramente la política europea de inmigración: "No creo que un muro o un alambre de púas vaya a detener a esta gente. Es necesario actuar sobre los países de origen. Nadie quiere abandonar su país", dijo entonces el médico que atiende desde hace 30 años a los inmigrantes que llegan a la pequeña isla mediterránea.

Agencias EFE, AFP y ANSA

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