El balance de la ONG señala un saldo de 82 muertes violentas cada 100.000 habitantes, dato en el que se incluyen "los casos de muertes por resistencia a la autoridad y las averiguaciones de muerte".
"Esta tasa muestra un leve incremento con relación a la reportada para el año 2013, una vez ajustada la base poblacional del cálculo, lo cual indica que no existieron avances en el control del delito y la violencia en el país, a pesar de los importantes anuncios y planes desarrollados por las autoridades", señaló el informe.
El intercambio de armas por becas estudiantiles o electrodomésticos, la intervención en las últimas fechas de varios cuerpos policiales o el relanzamiento del Plan Patria Segura, con el que el Gobierno mandó al Fuerza Armada a la calle en su lucha contra la inseguridad en el país, fueron algunas de estas iniciativas.
OVV aseguró que durante el año Venezuela registró 24.980 muertes violentas, lo que supone un ascenso de 79 a 82 asesinatos por cada 100.000 habitantes con respecto a las cifras de 2013.
El país también mantiene el segundo puesto mundial si se toma una cifra de homicidios más conservadora, como la última emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS): 58 asesinatos anuales cada 100.000 habitantes.
La tasa estimada en Honduras, el país más violento del mundo, es de 104 por cada 100.000 habitantes.
El OVV, formado por investigadores de siete universidades venezolanas, denunció además la "censura oficial a los datos de criminalidad y violencia que por once años tuvo el país".
"El luto embargó a miles de familias que lloraron a sus deudos asesinados sin encontrar protección, indemnización ni justicia", agregó el informe, que destacó que la violencia homicida afectó a venezolanos "de todos los sectores sociales y todas las tendencias políticas", recordando los dos asesinatos más notorios de 2014, el de la actriz y exreina de belleza Mónica Spear y el del diputado chavista Robert Serra.
El OVV observó una "propensión general" en Venezuela "hacia la expansión del delito violento" y que zonas antes seguras "se convirtieron en territorio de las bandas armadas que agreden y extorsionan".
La extorsión y el secuestro "se generalizaron en los distintos sectores sociales" y ya no sólo afectan a las clases altas, agregó el informe anual.
El texto apuntó que en el país se observa un proceso de "estructuración y ampliación" del delito organizado y aseguró que Venezuela "continúa siendo una plataforma privilegiada para el transporte de droga hacia Europa y Estados Unidos".
Con respecto a los cuerpos de seguridad, el observatorio detalló que "fueron asesinados más de dos policías por semana" durante 2014, lo que produjo una "desmoralización" en sus integrantes que dio como resultado el "abandono de la carrera por muchos funcionarios honestos, quienes opinan que no tienen ni la remuneración ni el respeto que su profesión merece".
"Las personas no se sienten protegidas por las autoridades y perciben que no hay justicia ni castigo. Menos del 10% de la población confía en la capacidad del Gobierno para enfrentar eficientemente el delito y restaurar la seguridad", añadió.
Las tasas de muertes violentas son mayores en el área metropolitana de Caracas (unos cinco millones de habitantes). Cálculos a partir de las cifras anuales arrojan un centenar de muertes violentas cada 100.000 habitantes.
"El país necesita ser pacificado y reconciliado; para ello es necesario devolverle a la norma social y a la ley su capacidad de regular las relaciones sociales, solucionar conflictos", concluyó el documento.
| Agencias AFP y EFE, |
y Ámbito Financiero


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