Como un primer efecto del pacto, las autoridades iraníes confirmaron ayer que Estados Unidos ya liberó unos 8.000 millones de dólares en activos en cuentas que se encontraban congeladas por imperio de las sanciones.
Así lo señaló el portavoz del Gobierno iraní, Mohamad Baqer Nobajt, quien aclaró, no obstante, que Teherán no los convertirá en su totalidad en moneda local.
Se trata de un hecho positivo para una economía que había encontrado en la escasez de divisas un problema de gran importancia, tanto que el rial dio un salto del 3% en las primeras operaciones posteriores al entendimiento, lo que le permitió bajar por primera vez en meses de la barrera psicológica de los 30.000 por dólar y alejarse más de la cotización de pesadilla de los 40.000 que rigió hasta febrero.
En tanto, la Unión Europea también prometió avanzar con rapidez hacia el levantamiento de ciertas sanciones,lo que se produciría antes de fin de año o a comienzos de enero a más tardar, según dijo el canciller francés, Laurent Fabius.
La jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, quien negoció con Irán el acuerdo en nombre del grupo 5+1 (los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania), recordó al respecto que la próxima reunión de los ministros europeos "está prevista el 16 de diciembre".
Las sanciones impuestas a Irán, decididas en grados diversos en los últimos veinte años, afectaron duramente la economía iraní, y su levantamiento es una de las motivaciones principales de Teherán para buscar un acuerdo con las potencias mundiales.
Según la revista Forbes, lo que los iraníes pagan por productos básicos como el pan y el arroz se multiplicó en el último año, con picos como en el precio del té, que subió más de un 100%, el de las habas (94%) y el de las verduras en general (80%).
Quizás más grave es el aumento del precio de la vivienda, sobre todo en las grandes ciudades, que en los últimos siete años trepó un 254%. Todo en el contexto de una inflación espiralizada por encima del 40% anual.
Según distintos informes, el sector privado iraní está funcionando a tan sólo el 50% de su capacidad, lo que supuso miles de despidos y cierres.
"La estructura de las sanciones empezó a fisurarse", se congratuló el presidente iraní Hasán Rohaní tras lograrse el acuerdo de Ginebra. En tanto, su canciller, Mohamad Javad Zarif, subrayó ayer que "la estructura del programa nuclear de Irán fue preservado en las negociaciones".
Entre otras puniciones, la UE prohíbe la ayuda técnica y la transferencia de tecnología petrolera, así como las transacciones entre los bancos europeos e iraníes. Además, bloqueó los haberes de más de 600 entidades y personalidades persas.
Pionero en la imposición de sanciones a Irán, que empezó a aplicar en los 90, Estados Unidos apuntó en particular al sector petrolero, vital para el funcionamiento del país, cuarto productor mundial de crudo.
El acuerdo de Ginebra prevé que Irán cese el enriquecimiento de uranio a más del 5% durante seis meses, y la suspensión del reactor de agua pesada de Arak, que debía entrar en servicio en 2014 y podría producir el plutonio necesario para la fabricación de una bomba atómica. También establece un mayor acceso de los inspectores internacionales a las instalaciones iraníes, y la neutralización del uranio enriquecido al 20% en Irán. Enriquecido al 90%, dicho uranio podría servir para fabricar una bomba atómica.
Como contrapartida, la comunidad internacional se comprometió a no imponer nuevas sanciones durante los seis meses de vigencia del pacto y a dar acceso a Irán a 4.200 millones de dólares derivados de la venta de crudo, pero bloqueados en bancos asiáticos. Asimismo, se suspenderá la veda contra el comercio iraní de oro y metales preciosos, sanciones contra el sector automotor y contra exportaciones de productos petroquímicos, lo que totaliza un paquete de 1.500 millones de dólares más.
La prensa iraní reflejó ayer el entusiasmo nacional sobre lo que se considera mayoritariamente como un "éxito" diplomático.
"Se logró el acuerdo", tituló ayer el diario Teherán Times, en una portada centrada en el pacto nuclear al que dedica otras dos piezas "El líder (supremo, ayatolá Alí Jameneí) da la bienvenida al pacto nuclear y alaba a los negociadores y no se necesita una ratificación parlamentaria del acuerdo".
El rotativo Resalat destacó como titular del día: "Las sanciones anti-Irán se levantarán gradualmente". También resaltó la cuestión de las sanciones el diario Sharg, con el titular de portada: "Empieza la destrucción de las sanciones".
El fortalecimiento que el Gobierno conservador moderado de Rohaní le está proveyendo al régimen teocrático genera tantas suspicacias en Israel y en las monarquías petroleras del Golfo como el propio acuerdo nuclear, que no desmantela los avances tecnológicos de Teherán en materia nuclear.
Israel calificó el entendimiento como un "error histórico" y ordenó el envío a Estados Unidos de su asesor de Seguridad Nacional, Yosi Cohen. La idea del Gobierno de Benjamín Netanyahu es influir en condiciones más duras de cara a las negociaciones sobre un acuerdo permanente, luego de los próximos seis meses.
En tanto, Arabia Saudita reaccionó con cautela al anuncio. "Este acuerdo puede constituir un primer paso hacia un arreglo global", dijo un comunicado oficial. Con todo, tal como ocurrió en las monarquías de Kuwait y Qatar, la prensa controlada por el Gobierno expresó una fuerte desconfianza.
| Agencias AFP, EFE, ANSA, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero |


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