Un escándalo con sede en Panamá que estalló vía Alemania produjo, como por efecto mariposa, la virtual reunificación del fragmentado PJ. De Cristina de Kirchner a Sergio Massa, del ultra K Héctor Recalde al PJ amigable Miguel Angel Pichetto, la revelación sobre una empresa fantasma del clan Macri, en la que Mauricio fue director, detonó una crisis que generó un espontaneo ordenamiento en el PJ.
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Es el segundo episodio que anuda al panperonismo en la última semana. El anterior, que promovió Massa, fue la juntada en el Congreso para vocear un reclamo global de todo el frente opositor -una especie de grupo A versión 2016- para reformar el Impuesto a las Ganancias, donde debutó la unidad cegetista.
La crisis que estalló el domingo, sin intervención local, produjo un efecto parecido. El peronismo, unos más voraces y otros con más calma, derramó sospechas sobre Macri. Con un toque irónico, Massa pidió que Macri haga una Cadena Nacional para aclarar la operación que reveló el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. Massa, objeto del desprecio de Macri desde el retorno de Davos, se mueve en un zona difusa.
Igual de obvio, el FpV descubrió, como le ocurre a quienes dejan el oficialismo para ser oposición, la existencia de mecanismos que antes bastardeaban como las comisiones investigadoras. Ayer, vía Recalde, pidió la conformación en el ámbito del Congreso de "una comisión investigadora de sociedades offshore". Como una paradoja, las dos políticas mujeres más estridentes de las últimas décadas, Cristina de Kirchner y Elisa Carrió, florecieron a la luz pública con cierta masividad, a principios de la década pasada, cuando actuaron primero como socias y luego como duelistas en la Comisión del Lavado de Dinero en el Congreso.
De aquella proto-comisión también formaron parte Margarita Stolbizer, por la UCR, hoy una opositora Macri-friendly y Daniel Scioli, en aquel tiempo uno de los pocos diputados peronistas que reportaba a Menem, ahora figura que el postkirchnrismo quiere sentar como su delegado en una boleta de unidad para el PJ. Aquella comisión resultó ser La Masia de la política criolla.
Pero fue Carrió, ayer, la que escarbó en un asunto tóxico. Al margen de pedir una aclaración de Macri, puso la lupa política sobre Néstor Grindetti, exministro de Hacienda porteño y actual intendente de Lanús, que aparece involucrado como apoderado de una cuenta fantasma. Al principio se interpretó como una manera de desviar el eje, pero en el PRO late una preocupación: las mediciones que encarga Jaime Durán Barba reflejan que la figura de Macri es protagónica, que la idea de "equipo" no fraguó y que cada hecho, por la negativa o la positiva, repercute sobre el Presidente.
Los episodios "aéreos" de Guillermo Dietrich y Francisco "Pancho" Cabrera son, según interpretan en Gobierno en base al manual de marketing de Marcos Peña, más nocivos que el viejo de Macri en un helicóptero del magnate inglés Joe Lewis en la Patagonia. Cada miniescándalo que afecta a un personaje del poder, en general desconocido, pega sobre Macri sin filtros ni amortiguación al no existir represalia presidencial ante los tropiezos de sus colaboradores. El caso Grindetti entra en esa variante. Otras revelaciones, que ponen en el foco a Jorge Macri, que suena como candidato PRO del año próximo, siguen la misma lógica.
Stolbizer, a quien el PRO mandó a medir electoramente como candidata "extrapartidaria" de Cambiemos en 2017 en la provincia, también tiró fuego sobre Grindetti.
En la última etapa como jefe de Gobierno y la larga campaña presidencial, Peña y Durán Barba operaban en torno de un planeo retórico para sondear acciones y tensiones. Ante cada hecho, el interrogante en la mesa de arena del PRO consistía en evaluar si llegaba o no a Macri "¿Lo afecta a Mauricio?" era el inicio de todo ejercicio político y mediático.
La crisis de los Panama Papers que golpean a Macri y a Grindetti, producen otro efecto en el peronismo atomizado. Todos los clanes del PJ perdieron iniciativa y sus principales movimientos se dedicen en despachos judiciales: Claudio Bonadio puso fecha al regreso de Cristina; María Servini de Cubría precipitó una interna fellinezca en el PJ. El Macri off shore devuelve al peronismo la sensación de que los problemas son de otros. Pero sòlo por un rato. Muchas tormentas esperan, en este tiempo, a los peronismos.
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