29 de diciembre 2009 - 00:00

Pánico agrava el suplicio de las esperas

Washington - Los pasajeros que viajan desde los aeropuertos de Estados Unidos deben enfrentarse en estos días a todavía más controles de los que venían siendo habituales, grandes colas y también a una cierta psicosis desatada tras el atentado fallido en un vuelo del viernes pasado entre Amsterdam y Detroit. Por caso, fueron detenidas tres personas por «faltas» como hablar en árabe en voz alta o levantarse de sus asientos a destiempo.

Aunque ni la agencia federal de Seguridad de Transportes (TSA, por sus siglas en inglés) ni la propia directora de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, dieron detalles sobre los nuevos controles, en la práctica los pasajeros comprobaron una intensificación de las rutinas de inspección.

«Las nuevas medidas van a ser impredecibles, por lo que los pasajeros no deben esperar ver lo mismo en todas partes», anticipó Napolitano.

La británica British Airways avisó a sus usuarios, a través de su página web, que en los vuelos rumbo a Estados Unidos los pasajeros sólo podrán subir un bulto a la cabina.

Comunicado

Paralelamente, el diario The New York Times publicó un comunicado de la canadiense Air Canadá en el que se avisó que «durante la última hora no estará permitido a los viajeros levantarse de los asientos ni acceder a su equipaje». En cuanto a los aparatos electrónicos, varios medios locales informaron que estará prohibido todo lo que requiera una fuente de energía para su funcionamiento.

Por su parte, American Airlines informó a través de su web que se revisará el equipaje de los pasajeros tanto en los controles de seguridad de los aeropuertos como antes de entrar al propio avión, por lo que «es conveniente que los pasajeros lleguen a los aeropuertos unos minutos antes para no perder sus vuelos». Las principales terminales del país registraron ayer largas colas en el embarque, mientras la psicosis se expandía como una pandemia. La TSA informó que ayer a la madrugada fueron arrestados dos hombres que «actuaban de manera sospechosa» en un vuelo que se dirigía a la ciudad de Phoenix, aunque fueron liberados tras ser interrogados.

Algunos pasajeros habían denunciado que estas personas, de procedencia árabe, hablaban en su lengua en voz alta, y uno de ellos parecía estar viendo en un reproductor de DVD portátil imágenes de la explosión llevada a cabo por un terrorista suicida, aunque después resultó ser la película «The Kingdom».

Asimismo, según fuentes del FBI, uno de los hombres demorados trató de ponerse de pie mientras estaba encendida la indicación del cinturón de seguridad.

Agencias EFE y Reuters

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