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Para ahorristas: alternativas en títulos cortos en dólares
Resulta interesante evaluar alternativas entre los bonos nominados en dólares, cuyos rendimientos comparados con los de otros países, como Brasil y Uruguay, fueron de los que más subieron y están entre los más altos de la región. Un ejemplo es el Boden 2015 (en la jerga «RO15»), que perdió un 6,3% en septiembre y su rentabilidad subió hasta el 13% (lo que no se veía desde julio 2010). En tal sentido, el mercado pondera el respaldo de las reservas del BCRA que se dispuso para reducir cualquier riesgo de default. A esto se suma que la relación deuda/PBI, según datos oficiales, se halla en torno al 45%, lo que no genera preocupación por la insostenibilidad de la deuda.
Por lo tanto, «a diferencia del casi 8% de rentabilidad que tenía el RO15 a fines de julio, con el salto que mostró su rendimiento en las últimas semanas, brinda una mayor oportunidad de obtener una ganancia de capital, aparte del interés semestral que se cobra», señalan los analistas de Silver Cloud. Claro que la indefinición en la crisis europea seguirá impactando negativamente en toda clase de activos. Los daños sufridos en 2008/09 aún están a flor de piel. Pero ahora existen dudas sobre las cuentas fiscales, sostenidas por los aportes del BCRA y la ANSES. Además, el retroceso de la soja y la devaluación del real incrementaron los interrogantes sobre la vulnerabilidad del país. A esto se suman las dudas sobre qué correcciones realizará el Gobierno en el modelo económico en un segundo mandato. «Pero a pesar de este panorama tan incierto, estimamos que los rendimientos actuales de los títulos en dólares son atractivos», dice la gestora SC.
En el caso de que el panorama internacional tienda a mejorar, los fondos que se refugiaron en los activos tradicionales, como los bonos del Tesoro de EE.UU., el oro o el franco suizo, deberían volver paulatinamente a tomar riesgo. En tal sentido, el compromiso de la Fed de mantener hasta 2013 las tasas prácticamente nulas alienta a buscar rendimiento en otros mercados como el local, aunque este traspaso está postergado por la elevada incertidumbre europea.
Alternativa
Para los inversores más conservadores, una alternativa es invertir una porción de su cartera y mantener el resto en liquidez hasta ir despejando las dudas. Para los analistas de Silver Cloud, la apuesta es a los bonos de corto y mediano plazo. No quedarían incluidos los de largo plazo (Descuento y Par) ya que la volatilidad se instaló para quedarse por un buen tiempo y, en este sentido, estos últimos activos pueden desvalorizarse significativamente.
Quienes deseen aprovechar los altos rendimientos que han alcanzado los títulos en dólares se destacan los de más corto plazo como el Boden 2012 (RG12), Boden 2013 (RA13) y Bonar VII (AS13) con tasas de retorno del 7%; un 8,5% y un 11% respectivamente. El primero vence en agosto del próximo año.
Un detalle para tener en cuenta es el impacto de la suba que mostró el dólar «contado con liquidación» sobre los títulos de corto plazo. Al tratarse de «dólar» determinado por la compra de activos en el mercado local y la venta de los mismos en el exterior (un mecanismo para transferir divisas al exterior), los bonos en dólares más cortos como el Boden 2012 (RG12) y el Boden 2013 (RA13) suelen ser los más utilizados para dicha operatoria. Esto explica por qué a partir de agosto y en particular en septiembre, la evolución de estos títulos fue mejor que la de otros de mayor plazo. En este doble juego, debe tenerse en cuenta que una suba pronunciada del «contado con liqui» puede revaluar los precios locales por demás y después terminan sufriendo ajustes una vez que este «dólar» se reacomoda. Estas distorsiones determinan que los precios en pesos de los títulos de corta duración resulten caros para un corto plazo y conviene prestar atención cuando se desea adquirirlos en un contexto como la de hace unos días en que el contado con liqui trepó a $ 4,75.


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