Para CIA, se deben denunciar las malas prácticas

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No yerra el periodista cuando afirma (en la nota publicada en la edición pasada Ámbito Biz) que un cambio legislativo desató una ola de protestas por parte del sector inmobiliario. Es dable esperar tal reacción cuando una normativa es considerada injusta y afecta a un colectivo, mayoritariamente pyme, reduciendo su ingreso de forma considerable.

Pero en el resto del artículo, muy seguramente, se realizaron afirmaciones acerca de una profesión o actividad que se desconoce.

Lo que en la nota se denomina "nueva ley de alquileres", no es otra cosa que una modificación a la Ley 2340 de la Ciudad de Buenos Aires que regla la actividad del corredor inmobiliario, ley que ha creado en el año 2007 el Colegio Público (CUCICBA, hoy CPI), que controla el ejercicio de la profesión y la actividad, y dentro de él, los organismos que vigilan el cumplimiento de las normativas vigentes por parte del matriculado.

A ellos es posible recurrir, mediante la correspondiente denuncia, cuando se conocen o se sufren situaciones de mala práctica o éticamente reprobables por parte de los matriculados. Es el mecanismo adecuado para separar la paja del trigo, y evitar así generalizaciones, sea cual sea la profesión o la actividad a la que se haga referencia.

El ejercicio la actividad de corredor inmobiliario requiere poseer título universitario expedido o revalidado en el país.

El corredor inmobiliario coadyuva a la celebración del contrato -locación o compraventa- entre las partes, solicita informes a entidades bancarias y organismos oficiales, a los efectos de determinar el grado de solvencia de los contratos o la viabilidad jurídica del inmueble objeto del contrato, instrumento que confecciona intentando reflejar las intenciones de las partes y evitando la imposición a alguna de ellas de cláusulas abusivas. Intermedia en el mercado, sin fijar precio, al solo efecto de acercar a los firmantes, realizando una profusa tarea de captación de propiedades y clientela, que muchas veces, no es retribuida si la operación no se realiza.

La Cámara Inmobiliaria Argentina tiene 37 años de historia y muchísimas de las empresas inmobiliarias que la fundaron y que la integran aún permanecen vigentes, y tienen una trayectoria exitosa en la actividad.

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