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Para Cristina, “no hubo restricción a importaciones”
Cristina, ayer en los pasillos del predio ferial Ifema, donde se desarrolló la cumbre UE-América Latina. Detrás, Lula da Silva y Rodríguez Zapatero.
Medios de prensa brasileños confirmaron, además, que casi simultáneamente se autorizó el ingreso al país de 6 camiones procedentes de ese país que estaban parados en la frontera desde hace 3 días con choclo en lata, pollo y productos elaborados de carne porcina.
Las declaraciones de Cristina en España salieron al cruce del malestar en algunos países de la Unión Europea, que ayer participaron en Madrid de una reunión con el bloque Mercosur para darle impulso al acuerdo comercial entre las partes que está demorado desde 2004. También desde el Gobierno brasileño se había advertido que se tomarían represalias, y el presidente de Uruguay, José Mujica, anticipó que presentaría una protesta por las trabas a las importaciones desde ese país y por la prohibición de usar puertos uruguayos a las embarcaciones que trasladan productos argentinos a Brasil.
La marcha atrás que impuso la Presidente ayer corrió por los mismos carriles informales por los que se estaban demorando las importaciones y el otorgamiento de los permisos, porque no hubo una resolución oficial que dispusiera parar las compras externas.
Sin embargo, quedó constancia de que el 23 de abril, Moreno le envió la nota 232 a la Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología), organismo encargado de fiscalizar el ingreso de los productos mencionados al país. En la carta, el polémico secretario solicitó al director del organismo, Carlos Chiale, «articular las herramientas para tomar conocimiento integral de cada una de las operaciones relacionadas con el ingreso al mercado interno de productos alimenticios que provengan de otros países».
Moreno indicó también en la misiva que «resulta necesario dar intervención a esta secretaría (la de Comercio Interior)» para lograr «una mejor y mayor articulación con otras áreas de Gobierno». Fuentes de la ANMAT dieron a conocer la nota e indicaron que el rol del organismo consiste en «evaluar la condición sanitaria de los productos de su competencia, entre ellos, los alimentos importados, siendo la Secretaría de Comercio quien define cuáles ingresan al país».
Como consecuencia de la incursión de Moreno en la Anmat, ésta hasta ahora debía enviarle a Moreno la lista de solicitudes de importación que llegaban al organismo, y luego Comercio le devolvía una lista con los productos que habían sido autorizados.
Moreno también había comunicado la decisión a los directivos de las grandes cadenas de supermercados, autoservicios y almacenes. También hubo algunos inspectores en la calle monitoreando que en las góndolas no hubiera productos importados que tuvieran un equivalente nacional.
En la tarde de ayer, el gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), Miguel Ponce, expresó que las palabras de Cristina sobre que el Gobierno no traba importaciones llevó «tranquilidad» a los empresarios del sector, y que de inmediato comenzó a liberarse el ingreso de alimentos extranjeros que estaban frenados en las fronteras.
«Ahora tenemos mucha tranquilidad. La Presidente aseguró que no hay problemas en la importación y por tanto damos por sentado que no los habrá», dijo Ponce. Los importadores se reunieron ayer con Moreno para analizar las medidas que el Gobierno pondría en marcha el 1 de junio, para beneficiar a la industria alimentaria local y que ya no serían las originalmente ensayadas. Ponce destacó que «los más preocupados son los industriales de la alimentación en la Argentina porque temen un efecto espejo en otros países, que dispongan represalias por las decisiones del Gobierno local». También expresó: «Esperamos que podamos llegar al 1 de junio con una solución que pueda impedir que los productos dejen de llegar a la mesa de los argentinos, pero que sí lo hagan en línea con los precios de los productos de aquí».

