La estabilidad política se deterioró en la Argentina durante el año pasado, según el informe sobre indicadores de gobernabilidad 2008 del Banco Mundial (BM) dado a conocer en Washington. Sobre un rango de 0 a 100 -este último valor es el mejor puntaje- la Argentina registró una calificación de 42 en 2008, contra 51 de 2007, descenso del que no es ajeno el prolongado conflicto con el campo y las versiones que circularon meses atrás sobre una supuesta renuncia de la presidente Cristina de Kirchner. También Bolivia y Venezuela recibieron bajas puntuaciones de parte del organismo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El Banco Mundial toma seis indicadores para calificar a los gobiernos y en cinco de ellos se evidenció la pérdida de calidad gubernamental argentina del año pasado. De esta manera, el organismo multilateral sitúa al Gobierno entre aquéllos cuya gestión se ubica entre el medio y los últimos puestos en el ranking mundial.
Entre los indicadores considerados se encuentran la estabilidad política y ausencia de violencia/terrorismo, capítulo que es definido por el Banco Mundial como la probabilidad de que el Gobierno sea desestabilizado por métodos inconstitucionales o violentos. En este rubro, la Argentina logró la misma calificación que Sudáfrica y un punto menos que España y dos que Ucrania. Entre los países importantes de la región latinoamericana, los mejores calificados son Uruguay (75) y Chile (66); entre los peores se encuentran Bolivia (15) y Venezuela (12).
Corrupción
La Argentina desmejoró en lo que concierne a los esfuerzos del Gobierno por controlar la corrupción, bajando de un índice 42 en 2007 a 40 el año pasado. De esta forma, se ubica en peor situación que Eritrea (43), Micronesia (42) y Argelia (41). En Latinoamérica Bolivia, Venezuela y Paraguay son considerados países más corruptos que la Argentina, mientras que Brasil, Uruguay y Chile están en mejor situación.
Otro de los rubros en los que el BM registra una pronunciada caída en la Argentina es el referido a la vigencia de la ley, es decir, la confianza de la sociedad en la Justicia, la Policía y el respeto a los derechos de propiedad. Al respecto, el país pasó de un índice 40 en 2007, a 32 el año pasado. De esta forma, se ubica entre los peores puestos con una situación equiparable a la de Gabón, y en peor posición que Albania, Etiopía y la República Dominicana (33). En la región, Chile es el país que más cumple con la vigencia de la ley (88), y el que menos lo hace es Venezuela (13).
Pese a haber registrado una sensible mejora en relación con registro de 2007, la calidad regulatoria es el renglón en el que la Argentina tiene su menor calificación: 28, nivel que la ubica en el mismo lugar que Gabón (28) y por debajo de Nigeria (29), países sensiblemente menos desarrollados. El BM define como calidad regulatoria a la habilidad del Gobierno para definir políticas que promuevan el desarrollo del sector privado. En el plano regional sólo Venezuela (5) y Bolivia (16) tienen calificaciones más bajas. En esta materia, la Argentina se ubica a años luz de los 93 puntos de Chile.
En el capítulo referido a la capacidad de expresión de los ciudadanos y rendición de cuentas del Gobierno es donde la Argentina logra su mejor nota, con 57 puntos, en el mismo nivel de Malí, ligeramente por debajo de la India (59) y algo por encima de Mongolia o Serbia (55).
Por último, para el Banco Mundial, la efectividad del Gobierno argentino obtuvo 49 puntos, debajo de los 52 que tenía en 2007. En este concepto se incluye la calidad de las prestaciones del Estado, la capacidad de los empleados públicos y su independencia de las presiones políticas.
Pobreza
La institución señala que en la última década, países de todas las regiones han mostrado avances sustanciales en su gobernabilidad, inclusive aquellos que partían de niveles muy bajos. Los ejemplos señalados por la entidad incluyen a Ghana, Nigeria y Perú en lo que hace a la rendición de cuentas del Gobierno; Argelia, Angola y Sierra Leona en cuanta a estabilidad política; China, Colombia y Ruanda en efectividad del Gobierno; la República Democrática del Congo, Georgia y Libia en calidad regulatoria; Latvia, Liberia y Ruanda en vigencia de la ley, y Liberia, Indonesia y Serbia en lo referente a control de la corrupción.
Sin embargo, el organismo multilateral destaca que en promedio la calidad gubernamental alrededor del mundo no ha progresado mucho en los últimos 10 años. Como contrapeso de los avances antes señalados, Zimbabwe, Costa de Marfil, Bielorrusia, Eritrea y Venezuela sufrieron deterioros en su calidad gubernamental. El Banco Mundial destaca que las buenas prácticas de gobierno ayudan en la lucha contra la pobreza y contribuyen a mejorar el nivel de vida de la población con efectos que pueden llegar a una reducción de dos tercios en la tasa de mortalidad infantil y a triplicar los ingresos de un país en el largo plazo.
Dejá tu comentario