- ámbito
- Edición Impresa
Para el Congreso, 2009 se termina en una semana
Agustín Rossi
Esa fecha es, en realidad, una ficción ya que el 30 de noviembre termina el período de sesiones ordinarias; de quedar algún tema pendiente, el Gobierno debería convocar a extraordinarias sólo por una sesión ya que luego llegará el recambio y asumirá una mayoría opositora aún no organizada.
Este miércoles, además de los apuros en cerrar con el debate de la reforma electoral (ver nota aparte), el kirchnerista Agustín Rossi, jefe de la bancada oficialista, quiere aprobar la prórroga por dos años más de la Ley de Emergencia Pública, lo que garantiza a Cristina de Kirchner gobernar con esos poderes especiales hasta el fin de su mandato. Y en la misma sesión, el Gobierno quiere aprobar la reforma al monotributo, dos proyectos que ingresaron hace menos de 7 días al Congreso. El poco tiempo no parece importar, sino el apuro por contar con la Emergencia Pública a tiempo (sería imposible aprobarla después del 10 de diciembre) y poner en marcha las subas y recategorización en el monotributo antes del 1 de enero.
En el Senado, la situación no está más calmada: en la sesión del mismo día deberán aprobar el Presupuesto Nacional 2010, la prórroga de los impuestos que vencen el 31 de diciembre (Ganancias, cheque, de emergencia sobre cigarrillos, parte de Bienes Personales y Ganancia Mínima Presunta, entre otros), y la suspensión por un año de la «ley cerrojo» que le permitirá al Gobierno reabrir legalmente el canje de deuda con los holdouts.
En algunos casos, el Gobierno deberá hacer un esfuerzo extra, como en la prórroga de impuestos donde los senadores para convertirla en ley tendrán que reunir 37 votos positivos, como exige la Constitución para esos casos.
El kirchnerismo viene preparando el terreno para esta final que tendrá un nuevo capítulo el otro miércoles, cuando el Senado avance con la sanción definitiva de los temas que ahora debatirá Diputados.
El proyecto de prórroga de la Ley de Emergencia Pública pide mantener la vigencia de la ley hasta el 31 de diciembre de 2011, ratificando todas las declaraciones de emergencia que se introdujeron en 2002, cuando Eduardo Duhalde pidió al Congreso esos poderes para, entre otras cosas, salir de la convertibilidad, más las que se fueron sumando en los dos años siguientes. Así incorpora la emergencia sanitaria, ocupacional, de los planes sociales, habitacional y agrega amplios poderes para tomar cualquier medida tendiente a mejorar la situación de la economía, tal la amplitud de posibilidades que contempla la redacción.
Para el Gobierno, además de todos esos poderes, la ley le permite renegociar contratos y tarifas con empresas de servicios públicos privatizadas sin pasar por el Congreso, salvo para la ratificación final una vez decretados los cambios en tarifas, como sucedió en 2008 con el polémico decreto de Cristina de Kirchner que elevó las de gas y electricidad y que debió ser suspendido durante el invierno de este año.
El kirchnerismo de Diputados intentará emitir dictamen de la Emergencia y el nuevo monotributo en una reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda convocada para el martes a las 16.30. El miércoles llegarán al recinto sin la necesidad de esperar los siete días reglamentarios desde que se firmó el dictamen, ya que en la última sesión consiguió votar un preferencia para sancionarlos en la próxima sesión. Ese día, Rossi debe reunir en el recinto al menos 129 votos propios, para aprobarlos y que luego pasen al Senado.
El único trámite que puede traerle problemas es la Emergencia Pública, que el año pasado tuvo resistencias hasta dentro del oficialismo que, como la oposición, no acepta el doble discurso del Gobierno al hablar de una economía estabilizada y al mismo tiempo una situación de emergencia perpetua. Hasta Rossi lo reconoce: «Aprobar la prórroga de la Emergencia Económica nunca fue un tema fácil, siempre se logró con votaciones ajustadas, pero creemos que contamos con los votos necesarios para aprobarla», dijo el fin de semana.


Dejá tu comentario