18 de noviembre 2016 - 00:52

Para Prat Gay, suba de tasas en EE.UU. no afectará financiamiento

• EL OBJETIVO ES BAJAR 150 PUNTOS EL RIESGO-PAÍS EN 2017.
• EXPECTATIVA POR BONO "MÁGICO".Desde Hacienda anticipan que el costo al que deberá financiarse el país en 2017 no aumentará.

Alfonso Prat Gay
Alfonso Prat Gay
Luce desafiante 2017 para las cuentas públicas, teniendo en cuenta que el Gobierno deberá conseguir u$s35.000 millones de financiamiento en los mercados. Pero en el Ministerio de Hacienda creen que las condiciones podrían ser más favorables de lo que la mayoría avizora. El plan pasa por tres pilares: una reducción adicional del riesgo-país desde 490 puntos básicos actuales a menos de 350 puntos, los fondos "gratis" provenientes del blanqueo y más colocaciones de bonos en el mercado interno, luego de la exitosa experiencia de las Letes (los minoristas compraron más de 6.000 millones de dólares).

La victoria de Donald Trump generó la inmediata reacción de la tasa a diez años de los bonos del Tesoro americano, que pasaron de 1,80% a 2,25% en pocos días. Pero el efecto sobre los mercados emergentes fue mucho mayor, con caídas en las cotizaciones de los bonos, en particular aquellos de largo plazo. La deuda argentina no fue la excepción: resistieron muy bien los títulos hasta 2024 o 2026, pero los papeles más largos (Discount, Par y Bonar 2046) sufrieron caídas significativas. Pero en el Ministerio de Hacienda a cargo de Alfonso Prat Gay buscan bajar la ansiedad por este ajuste: "Veníamos de las tasas más bajas de la historia argentina. Pasar de 6% a 6,8% en bonos a 30 años no es dramático ni mucho menos. Hay que esperar que todo se tranquilice un poco".

Pero está claro que la volatilidad continuará. Sobre todo a medida que se acerque la próxima reunión de la Fed, el 13 y el 14 de diciembre próximo, en la que casi con certeza se producirá el primer incremento de tasas del año. Y podrían seguir uno o dos más durante 2017. Este escenario necesariamente tiende a encarecer las futuras colocaciones de deuda que deberá hacer el Gobierno. Aunque la idea es estirar todo lo posible la próxima emisión, que sería recién bien entrado el primer trimestre del año próximo con algo de viento a favor. El objetivo no pasará por esperar que el mercado vuelva a acomodar las tasas para abajo, sino achicar el diferencial, "o spread", que todavía separa a los bonos argentinos de sus pares en la región.

"En la medida en que recuperemos crecimiento y la inflación consolide su baja, es lógico que el riesgo-país disminuya y se acerque al de Brasil y otros países de la región", explican en Hacienda. Pero no será tan fácil. La deuda argentina tiene una calificación que está varios escalones por debajo de la de otros países en la región, lo que representa en la práctica una limitación para que el riesgo-país siga disminuyendo. En un escenario positivo, y de producirse este acercamiento entre los bonos argentinos y el resto de la región, la mejora del precio de los bonos podría ubicarse entre el 15% y el 20%, además del pago de intereses semestral.

Mayor certeza tiene la apuesta por el blanqueo. Con el tramo local ya a punto de concluir el lunes, ahora todas las miradas están puestas en el sinceramiento de las cuentas internacionales. Aunque no habrá cifras oficiales hasta fin de año, la adhesión ya comenzó y va cobrando ritmo con el paso de las semanas. Esto representa un ingreso adicional para el fisco, equivalente al 10% de los activos de la cuenta o del 5% en el caso de inmuebles. Pero a eso se suma la suscripción del bono a siete años, conocido como "mágico", porque permite exteriorizar por el triple de lo que se suscribe. La colocación de este título representa financiamiento directamente "gratis" o casi, ya que su tasa es de 1% anual.

¿Cuánto podría dejarle el blanqueo al Gobierno? Se estima que representará un piso equivalente a u$s7.000 millones y un techo de 10.000 millones. En todo caso, se trata de cifras relevantes que disminuyen la necesidad de recurrir a los mercados durante 2017.

De lo que queda para buscar de fondos frescos, la alternativa del mercado local se comprobó como muy válida a lo largo de este año, en particular con la emisión de Letes de corto plazo, que pagan una tasa en dólares (ahora 3% anual) mucho más conveniente de lo que pagan los bancos por los plazos fijos en moneda extranjera. Además, el sinceramiento fiscal provocará que sea mucho más fácil invertir una porción del dinero declarado en este tipo de instrumentos. El riesgo de recurrir excesivamente al mercado local es el "crowding out", es decir que el sector privado se vea desplazado por las necesidades del sector público, como sucedió hace pocos días con los $25.000 millones que el Nación le prestó al Tesoro como "puente" hasta marzo de 2017.

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