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Parrilli, ante la UIA (para calmar a empresarios)
Oscar Parrilli
"En los últimos siete meses hemos realizado cambios profundos en cuanto a la creación del nuevo organigrama y la reconfiguración de los objetivos, que en la anterior gestión de (Jaime) Stiusso eran demasiado amplios, lo cual otorgaba una gran discrecionalidad en las funciones de inteligencia. Ahora buscamos desarrollar departamentos específicos, como el de ciberterrorismo, que a su vez tienen un mayor control y están más relacionados con las problemáticas actuales". La publicación de la nueva doctrina de inteligencia generó malestar en el empresariado luego de que desde la AFI se resolviera atender los posibles delitos que atenten contra la estabilidad de la macroeconomía. En este aspecto, mañana Parrilli, explicará que el espionaje no se entrecruzará con las tareas que actualmente cumplen la AFIP, la Unidad de Información Financiera o las fiscalías especializadas en lavado de activos. "La función de la inteligencia será reportar directamente a estos organismos cuando se detecten anomalías, en una tarea de análisis y asesoramiento. La ejecución de los controles se mantendrá a cargo de los organismos pertinentes", sostiene Parrilli.
El jefe de los espías llevará ante los industriales la consigna de que todas las acciones de control impulsadas desde la inteligencia se concretarán por la vía judicial, con un magistrado a cargo de los procedimientos. Éste será el punto más álgido de ese encuentro por el contexto actual: desde el pasado viernes en juzgados de todo el país se discute la constitucionalidad de la ley de subrogancias votada por el Congreso que le otorga al Consejo de la Magistratura (hoy controlado por el oficialismo) la posibilidad de nombrar jueces subrogantes ante excusaciones o recusaciones contra jueces titulares. El Colegio de Abogados de la Ciudad es uno de los litigantes y está integrado por los estudios que representan a varios de los empresarios que esperan a Parrilli en la UIA.
El exsecretario general de la Presidencia intentará explicar que la función de la inteligencia es la de recabar información, analizarla y en el caso de la economía, observar si existen agentes económicos con la capacidad, según las circunstancias, de efectuar un llamado golpe de mercado que altere las variables financieras. Los reportes tendrán tres destinos inmediatos: la Presidencia (función original de cualquier servicio de inteligencia), el Ministerio de Seguridad y el Ministerio de Defensa.
Parrilli se refiere a la etapa de la ex SIDE como la del "espionaje delivery" en la cual no habrían existido los controles adecuados en la relación entre los jueces y los agentes y de ahí la abundancia de prácticas cuentapropistas. "Muchas investigaciones de importancia se han caído cuando se conoció que las escuchas aplicadas a los expedientes no habían sido previamente autorizadas por la vía formal", reconoce. El cibercrimen, la trata de personas y el narcotráfico son los otros delitos que integran los objetivos de la AFI para cuya nueva etapa se estudiaron los modelos de inteligencia de España, Colombia, Brasil y Estados Unidos. Parrilli explica que "el escándalo de la tasa Libor fue investigado enteramente por el FBI con apoyo de organismos de inteligencia, el propio Barack Obama ha dicho ante el Congreso que para los Estados Unidos han sido una mayor amenaza los agentes que operan en el mercado financiero que el terrorismo".


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