7 de septiembre 2009 - 00:00

Partido que busca Carrió alivia a ARI intervenido

La idea de Elisa Carrió de convertir a la Coalición Cívica en un partido único, que en principio es rechazada por los sellos que suman a la agrupación (por caso, el GEN de Margarita Stolbizer o Unión por Todos, de Patricia Bullrich), sería una solución para la situación que padece el ARI. Ese sello, con el que debutó la chaqueña tras retirarse de la extinta Alianza y el radicalismo, está intervenido en al menos cinco distritos del país. El último fue el Chaco, su provincia, antes de los acuerdos electorales de junio. Sin embargo, la que parece más complicado es la Capital Federal, que recibió la estocada en 2007, cuando aspiraba a ser electo, como titular, el actual legislador porteño Fernando Cantero, una vez que Fernando Melillo abandonó la conducción de la sede porteña del ARI para mutar al kirchnerismo.

Por entonces, Carrió tenía a su favorito para ser cabeza del partido en la Capital Federal, pero Cantero alardeaba de contar con mayoría para resistir la propuesta en una interna. El partido fue intervenido y este año estaría extendiendo a su plazo máximo esa medida. Por eso dentro de la agrupación se coincidió con el interventor Carlos López Iglesias la realización de internas partidarias en noviembre próximo para regularizar el funcionamiento y antes de que la Justicia obligue al trámite.

Por eso aseguran que el legislador Cantero, que terminó conformando un bloque aparte de la Coalición Cívica junto al telermanista Alejandro Rabinovich, mira el almanaque en el que espera esas urnas. Si bien se apartó políticamente de la agrupación, la ficha de afiliación sigue vigente y podría volver a postularse, ya que contaría con adhesiones como hace dos años.

Si Carrió funde el ARI en un partido único que se llamara Coalición Cívica, todas las situaciones de intervención quedarían en la nada, porque se desarma el sello para fusionarse en otro, como intenta hacer Mauricio Macri con el PRO, donde también el partido de Francisco de Narváez rechaza por el momento esa posibilidad, pero no el sello Recrear, dispuesto a desaparecer convertido en macrismo.

En cambio, si el ARI cambiara de nombre como se piensa Coalición-ARI, los trámites domésticos que debe seguir el partido tienen que cumplirse en cada distrito del país.

«Carrió decidió no tener más relación con la política de la Capital Federal», explicó un dirigente de la tropa porteña y añadió: «Actuamos con autonomía y estamos armando una estructura con Adrián Pérez, dentro de la Coalición, porque será nuestro candidato a jefe de Gobierno porteño en 2011».

Sin embargo, no es lo que todos comparten dentro del territorio de Macri, por eso esta semana habrá diferentes reuniones para unificar las posturas, entre ellas, la adhesión al partido único.

«Yo soy afiliado radical», repite en ese sentido Enrique Olivera, uno de los que más dolidos quedaron en junio (fue candidato a diputado nacional y no logró la banca a la que aspiraba, ya que este año termina el mandato como legislador de la ciudad) después de insistir con que Carrió debía encabezar.

Aliviaría a Carrió la conversión de la Coalición Cívica en un único partido, pero por ahora la idea es que el ARI sea la base de ese nuevo enfrentamiento político.

Por parte de Stolbizer, quien el viernes y el sábado realizó un congreso partidario, está descartada la posibilidad de aceptar el partido único, ya que tiene el propio y lo quiere mantener. La bonaerense prometió enviar hoy una carta a Carrió en su carácter de titular de la Coalición Cívica y a los dirigentes del radicalismo solicitando se deje de lado la discusión por las candidaturas a 2011 y se vuelva a unificar el Acuerdo Cívico que se armó para las elecciones.

Por su parte, Carrió se reunió el viernes con la mesa nacional, que integran referentes de todos los distritos para avanzar con su intención de convertir a su alianza en partido, a pesar de las resistencias.

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