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Peligra la estrategia del Central: bancos liquidan menos dólares y ocultan futuros
• Ya vendieron el total de divisas y bonos que se les exigía y ahora evitan desarmar los derivados
Los enemigos que se imaginaban vencidos salieron nuevamente a la superficie. El poder de fuego del Banco Central se verá probado, ahora, por el agotamiento de una liquidación de divisas y bonos que exigía la nueva normativa oficial para el mes de febrero, que las entidades consideran ya cumplida y que sólo se reanudará, tibiamente, en marzo y en abril próximos. También, especialmente, por algunos artilugios que empezaron a ensayar grandes bancos privados para sortear el impacto de una parte de la exigencia oficial y quedar demasiado expuestos a una eventual devaluación.
Es el caso de aquellos que, por ejemplo, eligen "esconder" su posición en dólares y vender a sus sociedades de Bolsa una gran parte de los contratos a futuro que tenían en exceso en cartera (los que tienen compañías bursátiles con balances no consolidados) y escatimar de este modo la oferta de estos derivados al Central.
Otros, todavía más audaces, estudian en estos días incumplir lisa y llanamente la normativa oficial y afrontar las multas que están previstas por la regulación. Los primeros cálculos hechos por algunos ejecutivos a mano alzada les alcanzarían para defender y argumentar la acción ante sus directivos (al menos, el sentido económico): pagar un cargo que es de dos veces la tasa de interés nominal anual de la licitación de Lebac en dólares (ayer fue del 4%) o dos veces la Libor a 30 días (ayer el 0,15%) es menos imperdonable que liquidar divisas a $ 8 o asumir pérdidas en contratos a futuro con estas tasas negativas. Algunos ven políticamente incorrecto el movimiento. Pero en la mesa de dinero de una de las grandes entidades ya habían hecho ayer la cuenta: la multa los llevaría a pagar sólo $ 10 millones por cada $ 500 millones de exceso.
Para el Central, febrero y marzo no están superados. La normativa que desempolvó Juan Carlos Fábrega reportó una enorme ayuda en esta primera mitad del mes porque los bancos debieron compensar excesos que habían mostrado hasta el día 5. Pero el impacto será menos visible: la exigencia, tras el desarme de posiciones, parece a futuro bastante más accesible.


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