19 de mayo 2016 - 00:00

Pena más dura del “Lava Jato” al exhombre fuerte de Lula: 23 años

José Dirceu fue el jefe de la Casa Civil (gabinete) desde 2003 hasta 2005, cuando tuvo que renunciar en el marco de la investigación por el Mensalão. Fue reemplazado por Dilma Rousseff.
José Dirceu fue el jefe de la Casa Civil (gabinete) desde 2003 hasta 2005, cuando tuvo que renunciar en el marco de la investigación por el Mensalão. Fue reemplazado por Dilma Rousseff.
 Brasilia - José Dirceu, uno de los hombres más influyentes en la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva y quien se definía como "camarada de armas" de la presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, fue condenado ayer a 23 años de cárcel por el juez a cargo de la investigación en la estatal Petrobras.

La sentencia fue dictada en primera instancia por Sergio Moro, responsable de la investigación de las irregularidades en la estatal Petrobras, quien lo halló culpable de corrupción pasiva y activa y lavado de dinero.

Personaje legendario en la izquierda brasileña, fue el artífice de la campaña que llevó a Lula a ganar las elecciones de 2002, tras las cuales fue nombrado ministro de la Presidencia, un influyente cargo desde el que se controlan todos los resortes del poder. Sin embargo, en 2005 tuvo que renunciar al cargo en medio de los escándalos de sobornos parlamentarios que pusieron al primer Gobierno petista contra la pared y por poco empuja a Lula a ser sometido a un juicio político como el que ahora enfrenta Rousseff.

La mandataria hoy suspendida de sus funciones era entonces ministra de Minas y Energía y Lula la eligió para sustituir a su antiguo escudero al frente de la cartera. "Me honra traspasar este cargo a una compañera de lucha, a una camarada de armas", declaró entonces Dirceu, quien, al igual que Rousseff, en su juventud se había vinculado a grupos alzados en armas contra la dictadura que gobernó entre 1964 y 1985.

La sentencia contra Dirceu es la más dura dictada hasta ahora en el marco de la investigación sobre la corrupción en Petrobras, que salpica a medio centenar de políticos de todo el arco ideológico y a una veintena de las más importantes empresas del país. Moro justificó su decisión en que Dirceu, aun después de haber sido condenado por los escándalos de 2005, se implicó en la trama de Petrobras y seguía recibiendo dinero de la corrupción incluso mientras cumplía esa primera condena.

De hecho, el exministro fue trasladado a prisión en agosto del año pasado desde su residencia de Brasilia, en la que permanecía cumpliendo su pena gracias a que se le había concedido el beneficio del arresto domiciliario. De acuerdo con la sentencia dictada por el juez Moro, ese hecho demuestra que en su caso "hay una culpabilidad agravada" y "perturbadora" por la reincidencia.

Moro también dice que se comprobó que "en el núcleo político de la organización criminal" que operó en Petrobras, Dirceu "ocupó un papel destacado" y fue "uno de los creadores del complejo esquema delictivo que implicó diversas estructuras del poder, tanto público como privado".

Según informaron medios locales, otras diez personas también fueron condenadas a prisión por el caso. Entre ellos, ejecutivos de constructoras contratistas de Petrobras, dos exdirectores del ente y el extesorero del Partido de los Trabajadores (PT) Joao Vaccari Neto. El otro nombre resonante fue el del extesorero del PT Joao Vaccari Netom, condenado a nueve años de prisión.

Lanzada en 2014, la investigación apodada "Lava Jato" ("lavadero de autos") reveló una compleja trama de desvíos que defraudó a Petrobras durante una década, a un costo de más de 2.000 millones de dólares, para beneficiar a decenas de políticos y sus partidos, empresarios y funcionarios de la petrolera. Hasta ahora Rousseff no es blanco de ninguna acusación de corrupción.

El fiscal general Rodrigo Janot pidió a principios de mayo a la corte suprema permiso para investigar a Rousseff, a Lula y al entonces abogado general del Estado, José Eduardo Cardozo, informó la prensa brasileña. Janot considera que los tres intentaron obstruir la investigación de "Lava Jato" mediante la designación de Lula como ministro, un plan para nombrar a un juez de apelaciones con la meta de liberar a presidentes de constructoras presos y la tentativa de impedir la confesión a la Justicia de Delcidio Amaral, exlíder del PT en el Senado e involucrado también en el escándalo. Ni la fiscalía ni la corte suprema han confirmado esta información.

Agencias EFE, AFP,

DPA, ANSA y Reuters

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