10 de octubre 2017 - 22:43

Pequeños comercios y ahorristas temen un caos económico

Al éxodo de grandes empresas, se sumó el movimiento de depósitos a sedes bancarias fuera de Cataluña.

FUGA. La gestora de autopistas Abertis se sumó ayer a la larga lista de empresas que cambiaron su sede social de Cataluña a otras regiones.
FUGA. La gestora de autopistas Abertis se sumó ayer a la larga lista de empresas que cambiaron su sede social de Cataluña a otras regiones.
Barcelona - La incertidumbre ante una posible declaración de independencia se propagó ayer por la economía de Cataluña hasta las pequeñas empresas y los ahorristas, luego de haber empujado a bancos y grandes firmas a hacer las maletas.

Después que Caixabank -tercer banco de España-, Banco Sabadell -quinto- o la empresa de hidrocarburos Gas Natural trasladaran sus sedes sociales fuera de Cataluña la semana pasada, la fuga continuó ayer con anuncios similares del gestor de autopistas Abertis y la inmobiliaria Colonial.

Pero la víspera de una sesión en el Parlamento regional donde podría declararse una independencia unilateral, la onda expansiva de la inquietud alcanzó a firmas pequeñas.

"Nos llamó un cliente que estaba interesado en nuestra gestión, pero decir que estábamos en Barcelona fue un problema", señaló María Hinojosa, empleada de una consultora financiera en la avenida Diagonal, una de las principales zonas de negocios en Barcelona.

"Hay una merma de ganas para comprar un piso, la gente ahora se lo piensa antes de invertir, por lo menos quiere esperar a ver qué pasa", dijo de su lado Pedro Gómez, especializado en compraventa de viviendas en una gestoría de la capital catalana.

Con la salida de los bancos, el desasosiego cundió también entre los ahorristas. "Estamos nerviosos. Tenemos nuestro dinero en CaixaBank, dos veces llamamos porque decís: ¡Mis ahorros!", dijo Mercedes Cortinas, una ama de casa de 51 años en Barcelona.

Con el recuerdo fresco del Banco Popular, adquirido en junio cuando estaba al borde de la quiebra, algunos clientes de las entidades catalanas "ya movieron su dinero", explicó Juan Fernando Robles, economista de la Universidad a Distancia de Madrid.

"Hubo dos movimientos: los clientes movieron su dinero desde Cataluña a otras sucursales del mismo banco fuera de la región, y otro fue mover los ahorros a terceras entidades", agregó.

"Es parte del conflicto político, el efecto psicológico que esto puede tener para la población", señaló Xavier Cuadras, profesor de Economía en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

De todas maneras, no todas las personas se muestran nerviosas. "No creo que vaya a pasar algo, mañana (por hoy) puede que esto se acabe", dijo Ana Delgado, empleada de un empresa de mensajería de 39 años.

"Las empresas piensan: 'si de repente nos encontramos en un territorio que no pertenece a la zona euro, la seguridad jurídica dejaría de estar garantizada, así que nos vamos'", resumió Jesús Castillo, economista para el sur de Europa en Natixis.

Esto en una región que, recordó Castillo, representa "cerca del 20% de la economía española en términos de PBI, un 22% de su industria, 25% de sus exportaciones y 40% de sus grandes empresas de más de 200 empleados".

Agencia AFP

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