Peralta habla de ‘‘intervención’’

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ACUSÓ A DE VIDO DE INTERFERIR PARA DESGASTARLO

Santa Cruz - Sin medias tintas, el cada vez más aislado gobernador justicialista Daniel Peralta denunció ayer que el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, actúa como un «interventor virtual de la provincia» y enfatizó que las críticas a su gestión forman parte de una «operación gigantesca» para eyectarlo del cargo.

«Cuando les habla a los diputados y les dice les pido a mis diputados como si él fuera el papá de todos ellos, realmente actúa como si fuera un interventor virtual y no un ministro de la Nación y respetando las autonomías provinciales», disparó.

Golpeado, remarcó que le hubiera gustado que la «interferencia» del ministro «hubiera sido para ayudar a preservar la institucionalidad y no para evitar que nos den las herramientas que necesitamos para llevarle tranquilidad a la gente».

Peralta además reveló que lo llamaron el titular de la CGT, Hugo Moyano, y el petrolero Guillermo Pereyra, para darle «su apoyo», y desafió: «Si el problema soy yo, que hagan un plebiscito y pregunten qué quiere la gente que haga».

«Hay un amplio sector del Gobierno nacional que quiere que se tome otro camino en lo institucional
: ahogamos al gobernador, cerramos los caminos, lo rodeamos con intendentes y diputados; esa es la idea», sentenció, además de anticipar: «Está claro que algunos no me quieren en el Frente para la Victoria; no estoy donde no me quieren».

Peralta, sin embargo, lanzó una advertencia. «Hay que tener cuidado en jugar con fuego y que termine como en 2007 o con un resultado peor», dijo, en referencia a la crisis política, social e institucional de entonces que terminó con las renuncias de los justicialistas Sergio Acevedo (en medio de duros cortocircuitos con Néstor Kirchner) y de Carlos Sancho.

El mandatario también se quejó de que Nación envió en lo que va del año la mitad de los fondos que en 2011, y calificó de «destituyente» al pedido por parte de De Vido a los diputados provinciales en pos de no votar el endeudamiento por u$s 200 millones enviado a la Legislatura, y que podría toparse con dificultades insalvables para ser tratado hoy.

Precisamente, ayer 12 de los 14 intendentes de Santa Cruz (las excepciones fueron 28 de Noviembre y Puerto Deseado) se encargaron de echar más leña al fuego, de la mano de una nota enviada al mandatario donde le pidieron que «no endeude a la provincia» para «solucionar los gastos corrientes» y lo instaron a girar fondos a los municipios «que tienen graves problemas», con epicentro en el pago de salarios.

«No debe enojarse el gobernador: fuimos los intendentes a dialogar con De Vido para darle respuestas a la gente, y así a Peralta no le pedimos un metro de vereda», afirmó el jefe comunal de Río Turbio, Horacio Mazú.

Mientras tanto, avanzan los intentos del gobernador de asegurarse vías de financiamiento extra para enfrentar un déficit que -dijo- en febrero próximo escalará a $ 2.700 millones.

En esa línea, dijo que le «pican las manos, de apuro» por enviar a la Legislatura un proyecto para elevar el impuesto a los juego de azar. La estrategia apunta directamente a los casinos del empresario Cristóbal López.

En paralelo, sostuvo que planea «ajustar a las operadoras petroleras con las deudas pendientes que tienen, por inversiones no realizadas y de cánones no pagos».

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