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Pese a todo lo nuevo, la tradición sigue ganando
En primer término, el trabajo determinó que en Europa todavía se imponen largamente los modos de consumo tradicional, esto es, la concurrencia a salas y el alquiler o compra de películas y series en DVD, que demostraron ser mucho más populares que los nuevos sistemas, como el video on demand o los videos online. Por otro lado, también se comprobó que los europeos por lo menos han comenzado a interesarse por esos nuevos sistemas, y que en algunos casos han llegado a imponerse a los métodos más tradicionales.
Otra de las conclusiones de la encuesta señala que los usuarios están más interesados en el «qué», el «cuándo» y el «dónde» de su hábito, antes que en el «cómo», y puestos a opinar, destacaron como virtudes deseadas de la televisión paga características tales como una gran amplitud de oferta y flexibilidad horaria. La posibilidad de ver los programas principales bajo demanda estuvo entre las más votadas del estudio, seguida por otra referida a poder reiniciar los shows incluso cuando éstos ya han comenzado a emitirse.
En general, y con escasas excepciones, la mayoría de los televidentes pretenden que el televisor sea para ver televisión, y mostraron poco interés en mejoras tales como la posibilidad de recibir y enviar e-mails o realizar videoconferencias.
Así, los desafíos para la industria son variados. En primer lugar, si bien existe una gran demanda referida a la flexibilidad de acceso a los contenidos, no ocurre lo mismo con los modos, que la mayoría prefiere tradicionales. En segundo término, la piratería es otro desafío mayor por su gratuidad, aunque el acceso a ese tipo de materiales implica renunciar a la pretensión de «ver televisión en el televisor». Finalmente, un tercer desafío es la fuerte presencia de la televisión estatal en Europa, que compite de igual a igual con los proveedores privados, lo que limita las posibilidades del sector en lo que a nuevos servicios se refiere.
Horacio Moreno


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