Seúl - La Fiscalía de Corea del Sur pidió ayer 12 años de cárcel para el vicepresidente de Samsung Electronics, Jay Y. Lee, por cargos que incluyen supuesto soborno a la expresidenta Park Geun-hye para reforzar su control del grupo. Lee, líder de uno de los mayores grupos industriales de Asia, lleva detenido desde febrero, acusado de cargos que van de malversación a perjurio, en un escándalo que ha llevado a la caída del expresidenta.
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"Aunque Lee es el último receptor de estas ganancias, ha estado pasando la responsabilidad a otros acusados", dijo uno de los fiscales al tribunal. La decisión judicial se espera para el 25 de agosto, dos días antes de que concluya el actual período de detención de Lee. Entre otros cargos contra él figuran la transferencia de activos al extranjero y la ocultación de ganancias obtenidas a partir de un delito.
La defensa niega que Lee hubiera delinquido, cuestionando si la Fiscalía se estaba apoyando en la opinión pública para conseguir una condena de cárcel para Lee, de 49 años y cuyo padre, el patriarca del grupo Lee Kun-hee, fue hospitalizado en 2014. Por su parte, la Fiscalía ha dicho que la intención de Samsung al apoyar fondos respaldados por Park y el patrocinio de la carrera ecuestre de su hija era conseguir apoyo del Gobierno a sus esfuerzos por cimentar el control de la firma en un imperio que va desde teléfonos inteligentes hasta el negocio biofarmacéutico.
Sin embargo, los abogados afirmaron que dicho argumento era un "relato ficticio" de los fiscales y que medidas como la fusión de dos filiales de Samsung en 2015 pretendían asegurar la supervivencia y crecimiento de las firmas individuales. En ausencia de Lee, Samsung Electronics informó de unos beneficios trimestrales récord a finales de julio.
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