2 de abril 2009 - 00:00

Piden interrumpir comunicaciones con las Malvinas

Guido Di Tella
Guido Di Tella
La Comisión de Familiares de los Caídos en Malvinas, al cumplirse hoy otro aniversario del comienzo de la Guerra de Malvinas en 1982, pidió una audiencia urgente con el vicepresidente Julio Cleto Cobos, a cargo del Ejecutivo en ausencia de Cristina de Kirchner, para solicitar que el Gobierno deje sin efecto el Convenio de Reanudación de las Comunicaciones con las Islas Malvinas. Las exequias del ex presidente Raúl Alfonsín impidieron la realización de la reunión y el presidente de la ONG, Héctor Cisneros, junto al apoderado César González Trejo, entregaron una nota en la Casa Rosada con los fundamentos de por qué se debe interrumpir toda comunicación aérea con las Malvinas.
Dice en el párrafo principal: «Formalmente solicitamos a usted que en representación de todos quienes dimos lo más preciado de nuestras vidas, como es la sangre de un ser querido y de la dignidad de todos los argentinos, denuncie los acuerdos vigentes con el Reino Unido, donde se autorizan vuelos regulares a las islas Malvinas a través de la empresa de bandera chilena LAN que cubre semanalmente el vuelo a nuestras islas, solicitando el apoyo a la República de Chile, mientras el Reino Unido no revierta su desalmada actitud».
El Acuerdo de Reanudación de las Comunicaciones con las Malvinas se firmó el 14 de julio de 1999 entre el canciller Guido Di Tella y su par británico Robin Cook. En esencia era una herramienta de acercamiento con los isleños, favorecía la conexión del archipiélago con el continente y establecía entre otras cosas: la realización de vuelos regulares de y hacia las islas a través de la empresa LAN (una vez por semana partiendo de Punta Arenas) y preveía que el segundo sábado de cada mes LAN hiciese escala en Río Gallegos y de allí vuelo directo a Malvinas.
Paraguas
Esta frecuencia es la que utilizan habitualmente los pasajeros criollos que desean conocer el suelo malvinense. Además, como medida de confianza mutua se había pautado la realización de vuelos humanitarios, de oportunidad, sin agenda ni fecha definida, con el propósito de satisfacer los pedidos de los deudos de los 230 caídos que yacen en el cementerio de Darwin. Bajo este paraguas el mes pasado se trasladó a Malvinas Ivonne Dentesano, esposa del primer teniente Jorge Casco, piloto de la Fuerza Aérea cuyos restos se enterraron -a pedido de la viuda- en ese cementerio.
El enojo de los deudos agrupados en la Comisión de Familiares -se creó luego del conflicto y ha participado en casi todos los acuerdos de posguerra en resguardo de la ayuda humanitaria-, radica en la politización que hizo el premier Gordon Brown del viaje para inaugurar el monumento erigido en el cementerio de Darwin, ubicado en la isla Soledad. El cenotafio se terminó de construir hace cinco años y a pesar de que se trata de un acto por fuera del andarivel político, quedó en medio de la refriega bilateral.

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