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PJ agitado: asoma La Juan Domingo, club de díscolos
Juan Domingo Perón
Pero el lanzamiento, el 5 de mayo en Los Toldos, lugar de nacimiento de Eva Perón, de la agrupación La Juan Domingo tiene en su matriz ese rasgo: la integran dirigentes cercanos a Daniel Scioli, críticos del vicegobernador y díscolos en voz baja de Olivos.
El martes a la noche, horas después de los sacudones en la Cámara de Diputados bonaerense por el pedido de informes sobre los negocios de la empresa Boldt en la provincia, el clan que motoriza La Juan Domingo resolvió en una cena la fecha de presentación oficial.
Tenían un invitado top: el ministro de Desarrollo Social, Martín Ferré -en el encuentro anterior estuvo el jefe de Gabinete, Alberto Pérez- lo que certifica la tendencia filo sciolista que tomó el grupo surgido como un movimiento rebelde en el Senado.
En rigor, la primera expresión de esa cofradía rebelde fue la Cámara alta bonaerense: se juntaron siete senadores, amotinados contra Mariotto, y consiguieron prácticamente paralizar la actividad porque son la llave para que el FpV logre, por sí solo, el quórum.
Reportan allí Baldomero «Cacho» Álvarez, Osvaldo Goicochea, Nora de Lucía, Alberto De Fazio, Ricardo Bozzani, Marcelo Carignani y María Ecohosor de Acuña, esposa del intendente de Hurlingham, Luis Acuña. Ese número, advierten, podría crecer en estos meses.
Esa situación inquieta a Cristina Fioramonti, esposa de Carlos Kunkel y jefa del bloque oficial, que en estas horas admitió las complicaciones que tiene para lograr que funcionen las comisiones y lograr los tratamientos previos para llegar a las sesiones.
Sellos
El clan de senadores eligió la figura de Alberto Balestrini para fijar identidad; nombraron a su grupo, operativo como un subloque, La Balestrini. Ese sello permanecerá como espacio legislativo, pero en su proceso de expansión muta para llamarse La Juan Domingo.
La idea original fue bautizarla La Perón, como una contraposición a La Cámpora, liga juvenil que mantiene una sociedad con Mariotto. Pero en la cena del jueves se impuso la idea de La Juan Domingo, que juzgaron más taquillera y marketinera.
Apenas un detalle. El dato es la aparición de un espacio que aunque repetirá el libreto del proyecto «nacional y popular», objetará -con cuidado y en voz baja- la manera en que se «conduce la política» y el mal trato al que son sometidos el gobernador y los intendentes bonaerenses.
Forma parte de un proceso más complejo y con varias derivaciones. Aunque explícitamente Scioli no los adoptará como su brazo legislativo, La Juan Domingo irrumpe como parte de un dispositivo peronista que ve al gobernador como la sucesión nacional en 2015.
Todo indica que la Legislatura será el escenario donde se expresen los matices, o en otros casos las diferencias agudas, entre el ultrakirchnerismo y los demás espacios que forman parte genéricamente del espacio K.
Las tensiones en la previa a la aprobación de la comisión especial para investigar el crimen de Candela, en el Senado, y el pedido de informes sobre la empresa Boldt en Diputados fueron los dos episodios más visibles y estruendosos. El juego recién empezó.
El kirchnerismo celebró, ayer, que lograron que masivamente todos los diputados pongan la firma en el proyecto. Hubo tres o cuatro que se resistieron, entre ellos Jorge Mancini, gremialista moyanista, que argumentó que un proyecto igual se había rechazado meses atrás.
Eufóricos, los neocamporistas que operan en tándem como Amado Boudou festejaron la estocada y le dieron una entidad superior al punto que se regodearon con el rumor que circuló ayer que deslizaba la inminente salida de Florencio Randazzo del Gobierno.


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