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PJ anti-K: temor a una interna sin encanto ni votos
Eduardo Duhalde, Mario Das Neves, Alberto Rodríguez Saá, Felipe Solá
Los tironeos entre los postulantes -que fueron múltiples- pudieron, a grandes rasgos, subsanarse en la reunión del jueves último en la Casa de San Luis pero quedó, latente, un acertijo: cómo lograr que la concurrencia a la elección alcance niveles relevantes.
Ésa es, en estos días, la obsesión mayor del PF. Advierten, en las conversaciones entre los referentes, que la expectativa en torno a su interna es baja y carece de cobertura periodística. Abundan, como es habitual, las lecturas conspirativas sobre esa situación.
Algunos imputan a Francisco de Narváez; otros, en el peronismo anti-K, hablan de la preferencia de «los grupos de poder» por un candidato radical. Los menos plantean que el día de la votación, el volumen de votantes será «muy alto» y generará un impacto.
Parece, a primera vista, más un deseo que un diagnóstico razonable. Das Neves, en su momento, detectó ese riesgo y planteó, como alternativa, mudar el primer turno electoral de la región que abarcaba el Chaco, Formosa y Misiones a Capital Federal para darle «más visibilidad».
Duhalde y Rodríguez Saá aceptaron la sugerencia y la escala inicial de la preinterna del Peronismo Federal será, el 3 de abril, en Capital Federal, repartido en quince lugares de votación que representarán a las comunas en que se divide el distrito.
El dilema, así y todo, está abierto. El padrón porteño asciende a 2,5 millones de votantes. En la última elección sufragó 1,8 millón. ¿Qué concurrencia, sobre ese pelotón enorme, puede ser considera «razonable» en el lenguaje de los «federales»?
El dibujo, defensivo, sugiere que el peronismo porteño está acotado -además dividido entre el kirchnerismo y el macrismo- y que para los independientes es una experiencia poco usual votar en primarias abiertas. Además, se atajan, no hay «cultura de internas».
Hay un riesgo mayor. Si la interna en Capital es reducida, y el número de votantes es chico, el golpe podría ser todavía más duro.
Por eso, los tres candidatos se comprometieron a iniciar en los diez días previos a la elección del 3 de abril una campaña conjunta para convocar a votar aunque, en paralelo, harán campaña para atraer, cada uno, votos para sí con críticas a sus colegas.
Mesa
Ese proselitismo dual, que empujará a los postulantes a elogiar el mecanismo de internas propias pero, por otro lado, desmerecer a sus competidores, asoma como un intento desesperado del Peronismo Federal de aportarle encanto a una elección que nació accidentada.
Fue, en su momento, convocada de manera bilateral por Duhalde y Rodríguez Saá, sin consulta previa con Das Neves y Felipe Solá. El bonaerense inició una serie de charlas con ambos dirigentes y dispuso, tras esos contactos, suspender la convocatoria previa.
En el camino, Solá se bajó de la interna propia del PF y anunció que esperaba, al ganador, en las primarias formales del 14 de agosto. Días atrás, el ex gobernador bonaerense confirmó que arma un partido para competir, llegado el caso, con sello propio.
En estos días, seguirán las reuniones de la mesa de coordinación del PF en la que figuran Carlos Sergnesse, Luis Lusquiños y José María Vernet (por Rodríguez Saá); Pablo Das Neves y Gerónimo García (por Das Neves); mientras que Antonio Arcuri y Juan Carlos Aráoz se sientan en nombre de Duhalde.
Por otro carril, Alberto Iribarne se encarga del ordenamiento legal para que el PF tenga el OK judicial para presentar, llegado el caso, sus candidatos. El ex ministro de Justicia de Néstor Kirchner, oficia de apoderado de todo el sector.
Será, en los días de votación, el encargado de coordinar el proceso aunque habrá una junta electoral que será la responsable de oficializar datos y dar resultados. Para eso, además, se planea contratar a una consultora para que funcione como «árbitro» de la transparencia de la votación.
Pero el factor principal sigue irresuelto: cómo dotar de encanto y atraer votantes aparece, para los caciques del Peronismo Federal, como el dilema principal. Saben que si fracasa ese operativo, las chances del sector se verán seriamente dañadas de cara a octubre.


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