PJ: clanes y desplante en aventura neorrenovadora

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• MAPA BONAERENSE DEL PERONISMO
El grupo Esmeralda impulsa un show neocafierista para levantar la bandera de otra renovación peronista. La rebelión contra CFK y la irrupción de otros espacios. Nombres e identidades.

"El único renovador fue Néstor Kirchner, la única renovación peronista fue la de 2003". Francisco "Paco" Durañona, alcalde de San Antonio de Areco, rechazó la invitación de otro intendente a concurrir a la juntada que, mañana, harán caciques del PJ para, con la excusa de recordar el triunfo de Antonio Cafiero en 1987, levantar la trinchera de otra renovación.

Durañona forma parte del club que los organizadores simplifican en "intendentes K" e integran la lista de los excluidos: "Ni La Cámpora, ni Scioli, ni cristinistas", especifican el continente de los puestos en cuarentena por organizadores del Grupo Esmeralda (GE), que coordinan Gabriel Katopodis y Martín Insaurralde, y reúne un bloque de diez alcaldes entre los que están Mariano Cascallares (Brown), Eduardo "Bali" Bucca (Bolívar), Fernando Gray (Echeverría) y, entre otros, Juan Zabaleta (Hurlingham).

El fin de semana, los GE hicieron el punteo de invitados y anotaron una lista nutrida. Esperan unos 40 alcaldes de los 55 que el PJ/FpV tiene en la provincia de Buenos Aires, además de media docena de gobernadores y una ristra de legisladores, jerarcas sindicales y jefes de orgas como el Evita. Para ellos hay lugar en el NH de la calle Bolívar.

Para este mediodía está prevista una juntada donde se discutirá la marquesina, quienes hablarán y quienes estarán en primera fila. Ni Katopodis ni Insaurralde, según el bosquejo, manotearán el micrófono como gesto para cederles visibilidad a otros. Transparente lo obvio: en el grupo brotan celos por el protagonismo de ambos.

Una novedad fue la invitación a Verónica Magario, intendenta de La Matanza, y de Fernando Espinoza, jefe del PJ bonaerense. Ninguno hablará. Tampoco José Luis Gioja, que preside el Consejo Nacional y pidió participar del show neocafierista.

La presencia del dueto Magario-Espinoza mete chispas. El fin de semana, la intendenta "clausuró la jefatura de Cristina de Kirchner al decir que la etapa de la expresidente se cerró en diciembre y ayer animó la foto del "debut" de otro clan de intendentes bonaerenses, el Grupo Fénix (GF), que sin confrontar con los Esmeralda expone su propia identidad y menú político.

Rodaje

En ese esquema aparecen Magario, Walter Festa, de Moreno -ligado a La Cámpora pero con el sector de José Ottavis que, dicen, se mudará a ese distrito-, y alcaldes como Ariel Sujarchuck (Escobar), Leo Nardini (Malvinas) y Gustavo Menéndez (Merlo), que, en paralelo, participan de la mesa grande del GE aunque son más silvestres y agitan el Fénix, grupo con menos rodaje mediático que, dicen, trata de tener "perfil bajo". Francisco Echarren, de Castelli, distrito donde coincidieron el fin de semana, y Juan Ustarroz, que gobierna Mercedes y es primo de "Wado" de Pedro, forman parte del espacio. Más allá de los dichos de Magario, militan menos la postura anti-K que el GE que tiene su disidencia ante Cristina de Kirchner como parte de su código fuente.

La mayoría asistirá, mañana, al encuentro neorrenovador para recordar la victoria de Cafiero el 6 de septiembre de 1987, memorabilia que saltea la verdadera fecha renovadora: la elección de noviembre del 85 en la que, aun perdiendo con la UCR, Cafiero venció al PJ de Herminio Iglesias y marcó el sendero para el triunfo de dos años después.

Unidades

Al margen de esa tertulia queda un puñado grande de alcaldes que, sin sello ni marca, se autodefinen como "peronismo kirchnerista" donde están Jorge Ferraresi (Avellaneda), Patricio Mussi (Berazategui), Aníbal Regueiro (Presidente Perón) además de Durañona, Festa y Ustarroz, entre otros. Aunque no viene del peronismo, ahí confluye también Mario Secco, de Ensenada. Son el bloque que menos dinámica de grupo generó, pero andan en una sintonía parecida. Hay, como en todos, matices internos: están los que creen casi religiosamente en la "conducción estratégica" de la expresidente y los que la perciben alejada del barro.

Las pertenencias no son definitivas: varios están en más de un grupo, lo que se explica por lógicas puntuales. A veces por razones territoriales, otra por relaciones personales. Pero ese es el mapa grueso que tiene como bandera común la tesis de la unidad del peronismo hacia 2017, mandamiento que sin embargo tiene formato y nombres distintos según desde qué trinchera se invoque. Más que unidad, unidades.

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