PJ: Cristina los pone mimosos

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AUSENCIA TÁCTICA Y CENTRALIDAD POLÍTICA. "MACRI ES NUESTRO JEFE DE CAMPAÑA", SE MOFAN EN UNIDAD CIUDADANA - El kirchnerismo convocó a sus dirigentes a un plenario para avanzar en el armado electoral 2019 en todas las provincias. Urtubey y Pichetto sostienen que la expresidenta será candidata. El riesgo de partir al peronismo en las provincias.

El 11 de agosto en Ensenada, tierra de Mario Secco, se activará la campaña presidencial de Unidad Ciudadana. "Reivindicamos el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner", reza la convocatoria que define como "apátrida" al Gobierno de Mauricio Macri. Como un dejá vú proselitista, la expresidenta vuelve a ocupar la centralidad política de cara a los comicios 2019 en un escenario donde también Mauricio Macri elude definir si irá por la reelección.

La previa de este plenario del kirchnerismo se cocinó en La Plata. El objetivo del encuentro, que tendrá entre otros a Máximo Kirchner como orador de cierre, es fortalecer el liderazgo de la expresidenta. Pero sin hablar de candidaturas. La convocatoria está a cargo de La Cámpora; Kolina, de Alicia Kirchner, y Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella. Es decir, las agrupaciones que integran Unidad Ciudadana. En rigor, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, el sello que el kirchnerismo dejó afuera de UC para aislar a Florencio Randazzo en las legislativas 2017, no participa de la organización.

"Si me invitan voy a ir. Donde haya más de un peronista acompaño. Pero yo presido el PJ bonaerense, no Unidad Ciudadana", explicó Gustavo Menéndez a Ámbito Financiero. El intendente de Merlo viajó a Cuba para participar del Foro de San Pablo, un evento de la izquierda latinoamericana que tuvo a Nicolás Maduro y a Evo Morales como figuras centrales. Los intendentes de la provincia de Buenos Aires tiene al lomense como el único precandidato a gobernador de Buenos Aires que blanqueó su intención de suceder a María Eugenia Vidal. Pero ninguno apura una definición política hasta tanto Cristina no confirme si será candidata a presidente. La senadora de UC se mantiene como el vehículo electoral más competitivo para que los jefes comunales blinden la gobernabilidad en los Concejos Deliberantes. En Municipios como La Matanza, tercera sección; o Malvinas Argentinas, primera sección, la expresidenta supera el piso del 50% de intención de voto. Por ahora, Cristina no se muestra. Mantiene su invisbilidad táctica para dejar en evidencia el momento más delicado de la gestión Macri. Devaluación, suba de tarifas, recorte del gasto público e inflación en alza mantienen al kirchnerismo con competitividad electoral de cara a 2019. "Macri es el mejor jefe de campaña del kirchnerismo. No hace falta que Cristina diga nada", se mofa un operador de Unidad Ciudadana que participa del armado del plenario de Ensenada. En ese encuentro, que tendrá como anfitrión a Secco, uno de los más furibundos kirchenistas del staff de intendentes, habrá una representación federal de todas las provincias. Un indicio del despliegue nacional que tendrá Unidad Ciudadana, con o sin Cristina de candidata, en 2019.



La expansión del kirchnerismo, alentado por la crisis de Cambiemos, altera los ánimos del PJ federal. Si UC planta candidatos propios en las provincias y fractura al electorado peronista, los gobernadores quedarán expuestos a perder sus distritos. En ese contexto, el salteño Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto salieron ayer a advertir que la senadora será candidata a presidenta el próximo año. El avance del kirchnerismo tiene a Urtubey, precandidato presidencial de la liga de gobernadores, y a Sergio Massa, como principal dique de contención en el peronismo. Ese rechazo del gobernador de Salta y del exintendente de Tigre a confluir con Cristina es señalado por el kirchnerismo como funcional a Cambiemos.

"Yo no quiero ir a una elección con dos peronismos. El que trabaja para que haya dos peronismos trabaja para Macri", se quejó Solá, quien tendría la bendición de la Cristina para mostrarse como opción presidencial 2019 junto a Agustín Rossi. A 10 años de la votación en el Senado de la Resolución 125, medida que motivó la salida de Solá del Frente para la Victoria, el exgobernador de Buenos Aires vuelve a acercarse al kirchnerismo. Y se muestra como prenda de unidad con sectores del peronismo que aspiran a asimilar a Unidad Ciudadana en un frente electoral común pero sin Cristina como candidata. La rebelión de Solá contra la suba de retenciones al campo le suma al pan peronismo un sector del electorado de La Pampa húmeda que hasta ahora es cautivo de Macri.

Pero Solá y Rossi no son los únicos con aspiraciones presidenciales en el post kirchnerismo. Sergio Uñac, gobernador de San Juan, también es tentado por la liga de intendentes del conurbano bonaerense para ser candidato. Lo alientan a desdoblar la elección, ganar en primer término la provincia y una vez reelecto gobernador, arriesgar en la presidencial ante Macri o María Eugenia Vidal. Ese esquema apunta a evitar el techo electoral de Cristina en un eventual balotaje donde el macrismo sacaría ventaja en caso de que la expresdienta ingrese a la segunda vuelta y se polarice la elección.

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