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Plaga amenaza producción de olivo en noroeste de Córdoba
La Argentina posee una superficie destinada a la producción de olivo de 90.100 hectáreas.
El peligro se cierne sobre toda la producción de aceites y aceitunas de mesa, sector del cual en el primer semestre del año se exportaron unos u$s 70 millones en el país.
Este insecto, que parasita a las plantas de olivo, produce la deformación de los frutos y la disminución en la calidad de los subproductos de la aceituna.
En este sentido, el jefe de la Unidad de Extensión y Experimentación (UEE) Cruz del Eje del INTA, Eduardo Orecchia, señaló que la aparición de las ninfas de cochinilla se produce cuando hay una semana con temperaturas que superan los 23 grados centígrados.
Recalcó que, en la región de Cruz del Eje, las ninfas comenzaron su movimiento el 24 de agosto pasado.
En la provincia de Córdoba, la plaga alcanzaría a unas 250 mil plantas, ubicadas en casi 5 mil hectáreas bajo riego, con un rinde medio anual previsto de 10 millones de kilos de acei-tunas. El plan sanitario abarca 3.500 hectáreas de la cuenca olivícola del noroeste.
Claudia Funes, del área de Protección Vegetal del INTA Catamarca, indicó que en 2008 también «se pudieron apreciar algunos focos aislados en fincas de la provincia de La Rioja».
Según ensayos realizados por Orecchia junto con la Universidad de Córdoba, los daños que ocasiona esta cochinilla «son severos, ya que provoca un estado de decaimiento y decrepitud general de la planta», cuyas ramas atacadas no fructifican o lo hacen en menor cantidad, y se desecan.
La investigadora del INTA Mendoza Violeta Becerra afirmó que «las ninfas poseen dos tubos bucales: con uno succiona la savia de la planta, y con el otro le inyecta una saliva tóxica que se distribuye a través de los conductos del olivo».
Insecticidas mezclados con aceites emulsionables, con aceites siliconados, solos, natural oil y Tierra de Diatomeas, entre otros, son tratamientos que se aplicaron en invierno o en la etapa de ninfa móvil.
La producción olivícola argentina tiene un fuerte sesgo exportador: en el período 2000-2008, el 78,2% de los aceites de oliva producidos se destinaron a las ventas al exterior. El 81,2% de las aceitunas de mesa también se embarcaron al exterior.
La Argentina posee una superficie destinada a la producción de olivo de 90.100 hectáreas. Las provincias de Catamarca, La Rioja y San Juan concentran la mayor afluencia de capitales dedicados a la actividad, según datos de la Secretaría de Agricultura.
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