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Poco serio: Cameron acusó a la Argentina de colonialista
La relación entre la Argentina y Gran Bretaña por las islas Malvinas ya venía mal esta semana tras el episodio del bloqueo al crucero. Pero ayer David Cameron terminó de complicarla al pedir refuerzos para asegurar la defensa de esas islas.
El vicepresidente, quien reemplaza a Cristina de Kirchner, con licencia médica hasta el próximo 24 de enero, destacó también que «en todos los continentes hay señales y consecuencias de lo que ha significado el colonialismo inglés» en el avasallamiento de esas poblaciones y, en este sentido, calificó los dichos de Cameron como una «falacia» y un «exabrupto» que «está fuera de cualquier análisis».
Los planteos de la Argentina sobre la soberanía de las islas Malvinas se reactivaron recientemente debido a la decisión de los países integrantes del Mercosur de impedir en sus puertos el amarre de buques con la bandera del autodenominado Gobierno británico de las islas Malvinas. Tras esta votación, se impidió a un crucero con pasajeros argentinos desembarcar en el archipiélago por supuestas razones sanitarias, resolución que fue criticada por el Gobierno argentino.
Reuniones
Mientras tanto, el canciller argentino, Héctor Timerman, como su par inglés, William Hague, se encuentra viajando por países latinoamericanos y manteniendo reuniones en las que la soberanía de las islas es un tema central (ver nota aparte). Cameron comunicó ayer a la Cámara de los Comunes que había convocado al Consejo de Seguridad nacional para tratar posibles problemas de seguridad en el archipiélago.
Este Consejo, presidido por el primer ministro, reúne a los principales miembros del gabinete, pero puede contar también con la participación de altos responsables de defensa o de inteligencia si se requiere su presencia. Durante su discurso, el premier británico sostuvo que estaba «decidido a que nos aseguremos de que nuestras defensas y todo lo demás esté en orden» y afirmó que se «asegurará» también de que se respete la «autodeterminación» de los habitantes de las islas.
En este punto, Cameron criticó duramente al Gobierno argentino, al destacar que «lo que los argentinos han estado diciendo recientemente es mucho más colonialismo porque lo que esta gente quiere es seguir siendo británica y los argentinos quieren que hagan otra cosa».
Propósito
Más tarde, en una conferencia de prensa, Cameron aseguró que convocó al Consejo de Seguridad, entre otras cosas, para «asegurarse que nadie tenga ninguna duda de que el Reino Unido respalda el derecho de autodeterminación y lo seguirá haciendo» mientras la población de las islas «quiera continuar de esa manera».
La escalada verbal entre ambos países se enmarca dentro del próximo aniversario de la Guerra de Malvinas, que en 2012 cumple 30 años. En este sentido, toda la oposición salió a respaldar la postura diplomática adoptada por el Gobierno respecto de este tema (ver nota aparte), que insta a Inglaterra a sentarse a dialogar sobre la soberanía del archipiélago, según lo dispuso la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El ministro de Relaciones Exteriores enfatizó este punto, al señalar en declaraciones desde El Salvador que, «en lugar de convocar a su Consejo Nacional de Seguridad, Gran Bretaña debería llamar a Ban-Ki-moon (secretario general de Naciones Unidas) y responder que acepta las múltiples resoluciones de ese organismo instando al diálogo por la cuestión Malvinas para alcanzar una solución pacífica».
Timerman, de gira por los países centroamericanos que respaldaron el reclamo de soberanía argentino en la ONU, agregó en este punto que «cualquier país, cualquier pueblo que conozca algo de colonialismo sabe que la Argentina no es colonialista. El canciller se reunió ayer con el presidente salvadoreño, Mauricio Funes, a quien agradeció por el «apoyo solidario al reclamo justo de una cuestión de la soberanía de nuestro la cual se ha transformado ya en una causa latinoamericana como lo fueron muchas otras».


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