1 de junio 2015 - 00:00

Pollack llamará, otra vez, a negociar con los “me too”

Daniel Pollack volverá a "invitar" a la Argentina a sentarse a negociar en su despacho de Park Avenue, Nueva York, junto con los "me too"; para tratar de cerrar el monto definitivo de deuda aún en default. La invitación del "special master" llegará esta semana a los representantes legales de la Argentina, los abogados de Cleary Gottlieb Steen & Hamilton (CGS&H), que luego derivarán la decisión final al Ministerio de Economía de Axel Kicillof. La orden para retomar las negociaciones con Pollack como mediador fue dada el viernes pasado por Thomas Griesa en el encuentro que en su juzgado mantuvo con los acreedores que aún permanecen con deuda argentina impaga y no entraron en el juicio a favor de los fondos buitre que tuvo fallo definitivo en noviembre de 2012 y que luego tuvo sanción definitiva en segunda y tercera instancia en el sistema judicial de los Estados Unidos.

Estos holdouts, denominados "me too" se cruzaron el viernes con el juez de Nueva York y le solicitaron que sin más les reconozca sus derechos y los incluya en los reclamos finales contra la Argentina. Griesa, en un sorpresivo fallo no tan negativo para el país, dispuso que la Argentina tiene el derecho de comparar los reclamos con la deuda real aún impaga y que esta tarea debe hacerse en el despacho de Pollack. Ahora, el "special master" debe volver a llamar al país para discutir la deuda de los "me too".

Más allá que sea otra vez Pollack el que haya sido ratificado por el juez para negociar (sería impensable que Griesa lo cambie); lo importante para la estrategia de Kicillof, es que el país podría volver a ganar tiempo. Pollack deberá armar reuniones entre los abogados de CGS&H y los representantes de los "me too", las que demandarán no menos de entre dos y tres reuniones por acreedor (se supone que muchos tendrán el mismo asesor legal) lo que extendería el conflicto por el reconocimiento de los "me too" al menos por dos o tres meses más para terminar de confeccionar el listado definitivo de acreedores. Luego el mismo será nuevamente enviado a Griesa que podría tomarse entre 15 días y un mes para su decisión final; con lo que recién para fines de agosto este tema podría tener alguna resolución. Recién allí, la Argentina debería tomar una resolución final sobre si acepta o rechaza sentarse a negociar.

Si bien aún no hay un monto final sobre el dinero que implicaría esa negociación, se especula en Buenos Aires que treparía a unos u$s 15.000 millones, incluyendo ambos reclamos, los intereses, multa y punitorios; según el cálculo aplicado por Griesa en su fallo primario; que incluía unos u$s 1.330 millones, que actualizados a mayo de 2015 superarían ya los u$s 2.000 millones. A este dinero habrá que sumarles también los dólares que se les deben a Pollack por su trabajo como mediador, y que sumaría ya más de dos millones de dólares. El "special master" se quejaba el viernes ante Griesa y le pedía que aplique algún tipo de apuro a la Argentina para que pague sus honorarios.

Si Pollack enviara mañana el pedido para volver a negociar, se produciría una curiosidad: sería el mismo día en que se cumplan los 10 años del llamado a reestructurar la deuda en default, luego de la crisis de 2001.

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