23 de abril 2014 - 00:00

Poniatowska dejó su legado en el Instituto Cervantes

La escritora mexicana, que hoy recibe el Premio Cervantes en Madrid, entregó a la Caja del Instituto Cervantes una edición censurada de “La noche de Tlatelolco”, una pulsera que su padre usó en la Segunda Guerra Mundial, y un manuscrito inédito.
La escritora mexicana, que hoy recibe el Premio Cervantes en Madrid, entregó a la Caja del Instituto Cervantes una edición censurada de “La noche de Tlatelolco”, una pulsera que su padre usó en la Segunda Guerra Mundial, y un manuscrito inédito.
Madrid- Una pulsera de latón que su padre, el príncipe polaco Jean Poniatowska, llevó en la muñeca en la II Guerra Mundial, la primera edición censurada de "La noche de Tlatelolco" y un manuscrito inédito en papel revolución es el legado que dejó Elena Poniatowska en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes. Un legado que no se abrirá hasta 2024 por petición de la escritora mexicana, guardado en la caja fuerte del Instituto Cervantes, en un nicho que está pegado al del poeta mexicano y premio Cervantes, José Emilio Pachecho, amigo de Poniatowska.

La escritora mexicana, que hoy recibirá el Premio Cervantes en una ceremonia solemne en Alcalá de Henares (Madrid), estuvo acompañada en este emotivo acto por su familia, sus tres hijos y varios nietos, y por el secretario español de Estado de Cultura, José María Lasalle.

"He querido dejar esta pulsera de mi padre, que fue un héroe de la II Guerra Mundial porque fue un hombre bueno, un pianista, un artista y muy buen padre", dijo una Poniatowska emocionada y feliz.

La "Princesa Roja", como se la conocía por su implicación y compromiso, también explicó que dejaba la primera edición de su conocido y simbólico libro "La noche de Tlatelolco", escrito en 1968 sobre los sucesos que ocurrieron en la plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, donde murieron muchos jóvenes bajo la represión del Gobierno. "En el 68 pasaron muchas cosas en el mundo -dijo-. Todos los jóvenes protestaban, como el mayo francés, pero solo hubo muertes allí en México. Este libro lo censuró el Gobierno pero la gente lo quiso tener y lo conseguía. Es un libro importante y yo quería dejar aquí esta primera edición censurada, y otra ya de lujo con fotografías",

Y el manuscrito con tres textos inéditos, en papel revolución, "un papel feo y duro" -advirtió- lo dejo para que vean cómo escribamos antes, cuando éramos jóvenes, cuántos árboles estropeamos y cuantas tonterías escribíamos", subrayo Poniatowska, vestida de rosa mexicano.

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