28 de noviembre 2008 - 00:00

Por crisis, postergan una fuerte inversión

Jorge Gerdau con Cristina de Kirchner en setiembre. El empresarioanunció una planta en Rosario de u$s 524 millonesy 3.200 empleos, que deberá esperar al menos seis meses.
Jorge Gerdau con Cristina de Kirchner en setiembre. El empresario anunció una planta en Rosario de u$s 524 millones y 3.200 empleos, que deberá esperar al menos seis meses.
Los efectos de la crisis ya se hacen inocultables: la siderúrgica brasileña Gerdau, una de las mayores del planeta, anunció ayer que suspende el inicio de la construcción de una planta que iba a levantar en las afueras de Rosario.

La inversión, por u$s 524 millones, le había sido prometida a la presidente Cristina de Kirchner hace poco más de dos meses, e iba a ubicarse en la localidad de Pérez, cercana a la ciudad santafesina. Para el anuncio había viajado a Buenos Aires nada menos que Jorge Gerdau, CEO del grupo del que la familia fundadora conserva el control.

En declaraciones hechas ayer en Brasil, un vocero de la compañía Gerdau dijo que la postergación de las obras sería «por seis meses». Esto sucedió después de que en Rosario les avisaran del «frenazo» a las empresas que iban a ser proveedoras de la construcción de la fábrica, pero también de las que lo serían cuando ésta comenzara a funcionar.

A última hora de la tarde de ayer hubo un comunicado oficial en el que Gerdau «reafirma su inversión en la construcción de una nueva planta siderúrgica en la Argentina, pero debido a las incertidumbres económicas del período está revisando el cronograma de implantación de sus inversiones para los próximos años, incluyendo la construcción de la nueva planta en la Argentina.» El documento agrega que «el cronograma de inversiones será analizado y ajustado de acuerdo con la nueva realidad de los mercados».

  • Perspectiva

  • Los representantes de la firma brasileña admitieron ante los empresarios rosarinos que la demora podría extenderse «hasta dos años», en función de cómo evolucione la crisis internacional y la demanda de acero en la región.

    Desde ya, el efecto negativo que tendrá esta suspensión sobre la economía del Gran Rosario será importante: por caso, la empresa de gas carbónico Praxair tenía planeado levantaruna planta en las cercanías de Pérez con el solo propósito de abastecer a Gerdau; obviamente, ahora esos planes quedarán postergados hasta que los brasileños pongan en marcha el suyo.

    En la Argentina, Gerdau es dueña de la siderúrgica SIPAR, que es una planta ubicada a pocos kilómetros del sitio donde se levantará la nueva, fabrica aceros tubulares para la construcción. Huelga recordar que es éste uno de los sectores más afectados por la recesión. En la nueva planta se preveía un aumento de la capacidad de producción de acero y productos terminados a 1,1 millón de toneladas, y crear 3.200 empleos. Ahora todo eso deberá esperar tiempos mejores.

    «El problema central que provoca esta postergación no es la caída de consumo actual de aceros para la construcción, porque estas inversiones no se hacen pensando en la coyuntura, sino en el larguísimo plazo. El tema es la enorme dificultad para conseguir financiación que enfrentanproyectos como éste, y las empresas están cuidando el 'cash' como nunca», dijo a este diario una fuente cercana a la siderúrgica.

    Además, en línea con lo que sucedió con casi todas las acciones del mundo, el papel de Gerdau perdió más de 80% de su valor desde el comienzo de la crisis financiera internacional. Es comprensible entonces que los brasileños hayan adoptado una postura de «wait and see», al menos hasta que escampe la tormenta que arrasa con los mercados.

    Los trabajos de movimiento de suelos en el terreno que ocupará la fábrica ya habían comenzado hace algo más de un mes, y el cronograma original preveía el inicio de la construcción en la segunda quincena de noviembre, lo que obviamente no ha sucedido (ni sucederá en el futuro inmediato).

    La gran pregunta, que no fue respondida por Gerdau, es si el gobierno nacional (y también el gobernador Hermes Binner) sabía de esta postergación o se enteró por los medios.

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