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Por el PJ, Moyano busca una cumbre con Cristina
Hugo Moyano quiere evitar otra reunión «con ausencias».
El camionero quiere, también, conversar con Daniel Scioli y Jorge Capitanich, que integran la cúpula que quedó sin jefe tras la muerte de Néstor Kirchner. Sin embargo, la urgencia mayor es provincial: el viernes próximo, según lo previsto, debe reunir al Consejo del PJ bonaerense.
En estas horas, consultas de por medio, Moyano definirá si mantiene en pie aquel encuentro, convocado en Mar del Plata, o si lo suspende tal como se hizo con la reunión del PJ nacional -que tenía agendada una cita en Río Negro- por el fallecimiento del patagónico.
A pesar de que emparda ambas situaciones, se trata de episodios de naturaleza diferente. A nivel nacional, sin Kirchner al mando, el PJ quedó congelado y todo indica que seguirá así hasta las primarias cuando se convoque a un Congreso para delegar en el Consejo la autorización para sellar alianzas y armar listas.
En Buenos Aires, en cambio, el partido está en proceso de ordenamiento luego del receso que impuso la enfermedad de Alberto Balestrini y tiene, todavía latente, los tironeos por la reunión de octubre en La Plata que sesionó con quórum invisible.
Aunque entabló una negociación reservada con referentes del PJ, Moyano todavía no tiene garantías de que la convocatoria en Mar del Plata no termine como la reunión anterior: con una masiva ausencia de consejeros, en un gesto desafiante respecto de su mando.
Cuando escuche los diagnósticos sobre cómo evolucionó el diálogo con la jerarquía partidaria de la provincia durante su ausencia, Moyano se encontrará con que el vínculo con algunos referentes está aceitado pero, a su vez, hay un foco que permanece atrincherado.
De hecho, un puñado de consejeros que faltaron a la sesión anterior, ya tienen decidido no concurrir a Mar del Plata al encuentro previsto para el viernes 19.
No es todo: circula, por ahora sólo como amague, la idea de cuestionar lo resuelto en la sesión de octubre pasado. Por ahora, no pasó de una bravuconada, pero no hay certezas de que esa advertencia, si Moyano no reciba sus pasos, se exprese y genere un conflicto de mayor gravedad.
Frente a ese panorama, Moyano quiere escuchar de boca de Cristina de Kirchner cuál es su pedido respecto del partido. Sabe que la Presidente le avisó a un grupo de gobernadores que el PJ nacional quede, por un tiempo largo y hasta nuevo aviso, en stand by.
Por esa vía, el camionero quiere -como mínimo- garantizarse que los consejeros que integran el gabinete nacional participen de la cita de Mar del Plata. Son, como mínimo, cinco: Aníbal Fernández, Florencio Randazzo, Julián Domínguez, Andrea García (vice de Agricultura), y Eduardo «Lalo» Di Rocco (viceministro de Interior).
Si ata ese bloque, espantará las sospechas de un vacío incentivado desde la Casa Rosada como ocurrió en la última reunión donde faltaron esos cinco delegados, además del senador José Pampuro.
De todos modos, el poroteo de consejeros aparece como un último recurso: antes de irse de viaje, Moyano dejó indicaciones para acercar posiciones con la corporación bonaerense para lograr un nivel de convivencia que evite nuevos chispazos por lo menos hasta el momento de discutir las listas del 2011.


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