26 de diciembre 2008 - 00:00

Por las ofertas, se amortiguó caída de ventas en Navidad

Por las ofertas, se amortiguó caída de ventas en Navidad
Las ventas navideñas minoristas cayeron cerca de un 8% en relación con igual período del año pasado. Así lo indica la habitual estimación que realiza la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), entidad que agrega que los «estímulos al consumo sólo lograron morigerar la caída». Esos estímulos fueron tanto los provenientes del Gobierno (anuncios de la Presidente respecto de autos, heladeras, etc.) como las propias, numerosas y más que generosas promociones que encararon para esta temporada los centros comerciales, las grandes cadenas de supermercados y algunas casas de artículos para el hogar, aliadas en muchos casos con los principales bancos emisores de tarjetas de crédito y débito.
Sin embargo, y a pesar del «plan canje» de heladeras lanzado por Cristina de Kirchner nada menos que en la residencia presidencial, uno de los renglones que más cayeron -según la encuesta realizada entre 413 comercios de todo el país- fue el de electrodomésticos, que prácticamente duplicó (13%) el descenso general.
Cabe aclarar que se trata en todos los casos de estadísticas por cantidades vendidas; de haberse tomado las cifras de ventas en pesos deflacionados, el resultado habría sido mucho más desalentador: los comerciantes consultados admitieron que el público se volcó a productos de menor valor.
El contraste a la cifra de CAME (entidad que encabeza Osvaldo Cornide), Fedecámaras, que preside Rubén Manusovich sostiene contra toda evidencia que las ventas navideñas subieron un 25% respecto de las de 2007.
En tanto, Juan Carlos Vasco Martínez, desde la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), que agrupa a Coto, Wal Mart, Jumbo y La Anónima, entre otros, dijo que «las ventas en los supermercados van bien», y destacó que «creció el consumo de carne para asado, en relación al año anterior».
En declaraciones radiales formuladas el martes pasado -horas antes de la Nochebuena-, Carlos de Vega, titular de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), admitió que las ventas habían caído en comparación con el año pasado, pero marcó una diferencia entre los shopping centers (a los que les fue mejor) y los negocios a la calle, que sufrieron mucho más el impacto de la retracción de los consumidores. Los dueños de los centros comerciales echaron mano a recursos que ya probaron ser eficaces, como las «happy hours» (cortos períodos en horarios no pico, en los que se practican fuertes descuentos en los comercios adheridos) o premiar a los compradores con «billetes» por importes que podrán aplicar a compras futuras.
Por ahora, los comerciantes que están en las avenidas y calles de la Ciudad no han logrado coordinar acciones similares, lo que los pone en obvia desventaja frente a sus competidores bajo el techo de los shopping centers (que en muchos casos, vale decirlo, son ellos mismos: varias marcas tienen locales tanto en los malls como en las calles).
En tanto, CAME atribuyó que la caída fuera menor que lo previsto a varios factores: el fin de la «tablita» de Machinea, el cobro anticipado del aguinaldo y el plus de $ 200 pesos. Pero agregan que las medidas del Gobierno y las ofertas sólo permitieron cambiar la tendencia declinante que venían mostrando las ventas de diciembre. Tras ese repunte, las ventas minoristas recortaron la caída frente a la Navidad 2007 y quedaron con una diferencia negativa del 7,8%, indica la entidad.
La CAME de Cornide coincidió (no es habitual) con lo dicho dos días antes por De la Vega: afirma que la comercialización «no fue pareja», ya que en Capital y en el área metropolitana «los shopping lanzaron importantes ofertas con descuentos de hasta el 30% con tarjetas de crédito, lo que afectó a los pequeños comercios que venden en efectivo».
El informe de CAME sostiene que «casi todos los rubros finalizaron con menores ventas que el año pasado, ya que el repunte de los últimos días compensó pero no alcanzó. La excepción fueron las jugueterías: la demanda se mantuvo firme y finalizó con un aumento del 5% en las cantidades vendidas».
Además de las casas de electrodomésticos, los que más sufrieron los efectos de la incipiente recesión fueron joyería (-20%), flores y plantas
(-14%), artículos deportivos (-10%) y relojería (-10%). En sentido inverso, los «afortunados» (además de los jugueteros) fueron los vendedores de bijouterie y las perfumerías.
S.D.

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