7 de diciembre 2015 - 00:00

Postales de una Venezuela que seguirá dividida

Caracas - En una fila para votar por un nuevo Parlamento venezolano ayer, Gilberto Marcano proclamó: "¡Revolución y más nada!". A pocas cuadras, Nelly Merchán confesó: "Yo voté por Chávez varias veces, pero cambié porque esto no va pa' ningún lado".

Marcano y Merchán acudieron a centros electorales del barrio 23 de Enero, uno de los bastiones del chavismo en el oeste de Caracas, pero ella, costurera de 63 años, se divorció del proceso "revolucionario" porque, entre otras cosas, está "cansada de hacer colas" para conseguir alimentos.

En el 23 de Enero sonó el toque de diana a las 4.00 hora local para despertar a los votantes llamados a elegir a 167 diputados de la Asamblea Nacional.

Frente al liceo Manuel Palacio Fajardo, en el que sufragaba el fallecido líder Hugo Chávez (1998-2013), merodeaba una camioneta oficial de la emisora radial del Parlamento. Por los potentes parlantes del vehículo sonó "Indestructible", la canción del salsero puertorriqueño Ray Barreto que el presidente Nicolás Maduro adoptó durante la campaña.

"¿Oyes eso? Dijeron que no se podía hacer campaña hoy y ellos igual lo hacen. ¡Abusan en todo!", se quejó una mujer de 34 años, "decepcionada".

"Aquí es necesario un cambio radical. Esto se salió de control por culpa de los radicalismos", dijo, admitiendo, casi en susurros y con sonrisa pícara, que es empleada de la estatal petrolera PDVSA, por lo que reserva su identidad.

La populosa favela está recargada de murales y consignas. La decoran los rostros de Simón Bolívar, Karl Marx y el Che Guevara. Desde una esquina saltan a la vista unas letras rojas grandes: "Chávez, te estamos cumpliendo".

La frase resume el pensamiento de Marcano, que hizo un juramento antes de acercarse a la máquina de votación: "Jamás le quedaré mal a mi Comandante".

Este mecánico de 73 años recordó que en su primera oportunidad -calculó que en la década de los años 70-, votó por el Partido Comunista de Venezuela y aseguró que desde 1998 lo hizo siempre por el chavismo.

En el 23 de Enero parecía un domingo normal. En uno de los edificios del barrio, que son parte de una "comuna insurgente", ondeaba ayer una bandera de franjas negras y rojas, símbolo que utilizan bandas criminales de la zona para advertir a sus enemigos que están de luto, pero también en pie de guerra, según los habitantes del barrio.

Venezuela es, después de Honduras, el país con la segunda mayor tasa de homicidios del mundo, según cifras de la ONU: 62 por cada 100.000 habitantes.

Pese a estar en un feudo chavista, donde el fundador de la revolución bolivariana reinó hasta su muerte, Nicole Casaña dijo "sin temor", en la puerta del centro de votación, que está en desacuerdo con la composición actual de la Asamblea, dominada por el oficialismo desde hace 16 años.

"Es necesario que haya diversidad, que se produzca un debate para sancionar leyes. El Parlamento no está para aprobar habilitantes", explicó esta periodista de 21 años.

En marzo pasado el legislativo venezolano, presidido por el candidato en estos comicios y número dos del chavismo, Diosdado Cabello, otorgó superpoderes al presidente Maduro para gobernar por decreto, escudado en una tensión diplomática con Estados Unidos.

Casaña, quien se definió como "izquierdista", se quejó de la aguda escasez de productos básicos y de la inflación, que según economistas independientes cerrará el año en 200%, pero desconfía de que los cambios estén a la vuelta de la esquina.

Agencia AFP

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