El partido que debían jugar Boca y River el domingo en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, fue postergado, y Boca hizo un comunicado deslindando responsabilidades, que entre otras cosas dice: «No se llevará a cabo por razones ajenas a la institución». River, el martes, había informado que no iba «por razones de seguridad», aunque en realidad les parecía inoportuno porque el martes juegan con Central. Los clubes habían cobrado por adelantado 200 mil dólares cada uno.
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