Poy: “Me ven más como hincha de Central que como político”

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El autor de la palomita más celebrada en la historia del fútbol argentino habla de su actualidad como edil en Rosario y del afecto de los hinchas: “Se me acercan los concejales de otros partidos para preguntarme por ese gol”.

Su cuerpo flota. Una y otra vez. Se suspende. Pero no abandona. Sigue en su vuelo eterno. Y alado, conecta. Aldo Pedro Poy, el nombre y apellido con más ritmo del fútbol, recuerda aquel grito conjugado como si fuera hoy. Que es ayer, pero que significa siempre en el idioma canalla. Pasaron casi 47 años y aquella palomita que terminó en el 1 a 0 con el que Rosario Central venció a Newell's, y que significó el pasaje a la final (donde posteriormente se consagraría campeón por primera vez en su historia) sigue viva en la memoria colectiva de la capital de Santa Fe. "Hace poco iba caminando por la calle en un día de lluvia y desde un taxi me hicieron señas para que me suba. Era un hincha de Newell's. Me dijo que si no me llevaba la hija no se lo iba a perdonar", dice Poy, quien hoy transita su segundo mandato como concejal por el Partido Demócrata Progresista en el Palacio Vasallo. Y refuerza su anécdota con la actualidad política: "No me quiso cobrar. Por suerte, el respeto sigue siendo el mismo. Imaginate que al día de hoy se me acercan concejales de otros partidos para contarme lo que les dijeron sus padres sobre ese gol. Eso sí, con los que son de otro color político y de Newell's, hay más pica".

Periodista: ¿Qué fue lo que le llamó la atención de la política?

Aldo Pedro Poy: Me enganchó que encontré gente muy buena, con una forma de pensar que coincidía con la mía. Eso fue lo más importante y lo que me llevó a aceptar algo que en un principio había rechazado. Hoy llevo 6 años y 8 meses en política y es algo que me gusta.

P.: ¿Cuáles son los valores que lo unen al Partido Demócrata Progresista?

A.P.P.: El diálogo y la honestidad, que es lo que representó Lisandro de la Torre. Somos todos iguales. Opinamos a través de juntas provinciales y nacionales y hacemos lo que resuelve la mayoría.

P.: ¿Qué es más difícil: una cancha o el Concejo Deliberante?

A.P.P.: Los dos. Pero lo más lindo es la cancha. En el Concejo me siento bárbaro porque tengo el respeto de todos los concejales y de todos los empleados. Recibo mucho cariño y eso que moverme del fútbol a la política fue un paso muy grande. Por suerte me pude adaptar.

P.: Desde que entró en la política, ¿cambió algo del reconocimiento al futbolista?

A.P.P.: Nada. Lo mismo que como deportista. Mucho apoyo. No he tenido ningún inconveniente por participar en política. Me ven más como hincha de Central que como político.

P.: Es padre, escribió un libro, se involucró en política e hizo un gol de palomita. ¿Qué le falta por hacer?

A.P.P.: Ya me queda poco por hacer. Me encantaría hacer más amigos. Tengo tres hijos y ahora voy a tener cinco nietos; además, traje un árbol de Cuba y lo planté en la casa del Che en Córdoba.

P.: ¿El Che es un referente político?

A.P.P.: El Che es un referente, pero de Central. No lo conocí.

P.: ¿En la política también se embarra la cancha?

A.P.P.: Sí, porque algunos tienen más ventaja que otros. El que está en el poder ayuda más a las comunas donde gobiernan los que son de su partido. Y eso está muy mal. El fútbol es igual. Los torneos largos están hechos para que salgan campeón River y Boca y, de vez en cuando, San Lorenzo, Independiente y Racing. Central, que mejoró mucho en el aspecto defensivo, podría ganar un campeonato corto. Los grandes siempre tienen ventaja y reciben ayuda. Es algo que pasó siempre y sigue pasando.

P.: ¿Qué opinión le merece la actualidad política a nivel nacional?

A.P.P.: Nos veo complicados. Deseo que el país salga adelante con cualquier gobierno, pero es un momento muy malo para Argentina y para todas las ciudades. Nos recortan un montón de plata de diferentes presupuestos y así siempre perdemos los mismos.

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