Esto supone un "primer paso hacia el restablecimiento de la normalidad que se rompió en 2004", explicó el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, al subrayar que "es una buena noticia" que el texto haya sido consensuado por los dos países. Recordó, además, que fue el anterior Gobierno socialista el que en ese año creó el Foro Tripartito que daba a Gibraltar "personalidad jurídica propia" al igual que los países, algo con lo que el actual Ejecutivo español no está de acuerdo, mientras que Londres quiere mantenerlo.
La declaración, adoptada el pasado día 28 y que será elevada a la Asamblea General, incluye "sustanciales mejoras" sobre los textos pactados en los últimos años, informó el diario El País, pues reconoce la vigencia de la Declaración de Bruselas de 1984 (cuando España y Reino Unido se comprometieron a negociar la soberanía del Peñón) y de las resoluciones de la ONU, las cuales habían establecido la preeminencia de la integridad territorial española sobre el derecho de autodeterminación de los habitantes de Gibraltar. Sin embargo, el texto es lo suficientemente amplio como para no dar por sentada como prioritaria la posición de ninguna de las partes.
La novedad del acuerdo es que al anterior compromiso, que destacaba la búsqueda de una "solución definitiva, escuchando los intereses y las aspiraciones de Gibraltar", se le agregó la condición: "Siempre que sean legítimas conforme al derecho internacional". Para la diplomacia española, el derecho de autodeterminación no es un "deseo" legítimo pues no está respaldado por las resoluciones de la ONU, mientras que Londres ha esgrimido históricamente ese argumento frente a los conflictos en sus colonias. Lo mismo ocurre con el caso Malvinas.
La similitud de ese aspecto y el malestar de Madrid por unos bloques de hormigón arrojados al mar que impedían a los pesqueros españoles acceder a las aguas alrededor del Peñón llevaron, en agosto, a los gobiernos español y argentino a evaluar la posibilidad de formar un frente común en los organismos y foros internacionales para incrementar la presión sobre Reino Unido, siempre reticente a dialogar. La noticia de la declaración sobre el Peñón podría ser un precedente que permita a la Argentina insistir sobre la necesidad de negociar la soberanía de las islas Malvinas.
El Gobierno de Gibraltar consideró que el Ejecutivo español y "sectores" de la prensa española "distorsionaron" el acuerdo. La declaración "no es nada nuevo y es acordada cada año prácticamente con la misma redacción, siempre incluye una referencia al proceso de Bruselas, pero no se hacen referencias en realidad a las aspiraciones sobre Gibraltar", señaló en un comunicado.
El pacto prevé también la creación de grupos de trabajo para cada una de las aristas del conflicto, en los que estarían representados "los habitantes de la región del Campo de Gibraltar y del Peñón".
| Agencias EFE y DPA, y Ámbito Financiero |

