Precios, empleo e inversión preocupan a los empresarios

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«Es una lástima que no vengan funcionarios del Gobierno porque convierten a la conferencia en un encuentro opositor cuando buscaba ser una convención del consenso». Con esas palabras, Miguel Acevedo, director de Aceitera General Deheza y miembro organizador de la 15ª Conferencia de la UIA, resumió la sensación que transmitieron ayer los empresarios que se reunieron en Pilar. A la inauguración no fue ni el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, que hasta último momento prometía asistir. «Se fueron bajando todos. Lo invitamos primero a Aníbal Fernández, a Cristina y hasta a Néstor», decía uno de los miembros de la cúpula industrial. «Creen que pactamos en asistir a la reunión que el campo organiza, pero no arreglamos nada», intentaba mostrarse sincero.

«Si el Gobierno viera el documento que repartimos, que costó consensuarlo, firmarían cada una de las páginas», insistió el empresario. El documento al que hacía referencia, que lo titularon «Ideas para consolidar un proceso de desarrollo», esboza una serie de recomendaciones de política fiscal, cambiaria, de comercio exterior, financiera y también sobre cómo recrear la confianza y el clima de negocios. Aunque no hay una referencia concreta sobre el valor que esperan del dólar, sostiene que se debe buscar «el desarrollo del entramado productivo sobre la base de incentivar la inversión, arribar al pleno empleo y desalentando la especulación contra la moneda nacional».

Respecto del nivel del dólar, el presidente de Fiat, Cristiano Rattazzi, expresó que le gustaría que fuera lo más alto posible, porque beneficia a su industria, «pero prefiero que esté en un valor que sea positivo para la estabilidad del país; no se lo puede aislar del resto de las políticas». En cambio, se mostró más preocupado, tal como también lo dejaron ver otros empresarios, por la inflación. «Debería ser de 2 o 3 puntos por año, pero es de dos dígitos».

Más allá de la preocupación por la repercusión que una alta inflación tenga en distintos aspectos sociales (como incrementar la conflictividad, que también intranquiliza a los industriales), la consecuencia en pedidos de mayores aumentos salariales no deja de estar en la mente de cara al comienzo de un nuevo año. «Este año dimos un 27,9% de subas. Es alto y no compatible con el período de tranquilidad», advirtió Rattazzi.

José Ignacio de Mendiguren también se mostró inquieto por una nueva presión en los precios. «Además, la falta de transparencia (en el INDEC) hace que cada uno haga sus números y se termina incrementando la expectativa inflacionaria», sostuvo. Por su parte, el presidente de la UIA, Héctor Méndez, consideró que «la conflictividad existente en el país es más social que sindical».

Hoy, día de cierre de la conferencia, expondrán Eduardo Duhalde, Rodolfo Terragno; los diputados electos Alfonso Prat-Gay y Gabriela Michetti; el gobernador de Salta, Juan Urtubey; los senadores Rubén Guistiniani, Ernesto Sanz; y, el único oficialista, Miguel Ángel Pichetto.

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