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Precipitaciones evitarán el desastre

La última parte de enero observará el paso de dos frentes de tormenta, el primero entre el 22 y el 24, y el segundo entre el 27 y el 29, que aportarán precipitaciones a la mayor parte del área agrícola nacional, aunque en forma muy despareja. La Pampa y el sudoeste de Buenos Aires, cuya necesidad de agua es urgente, podrían recibir valores abundantes, aunque es de temer que lleguen algo tarde para ser efectivos. Contrariamente, otras zonas, como el extremo noreste de Córdoba y las costas bonaerenses del Río de La Plata registrarán valores escasos, que acentuarán la falta de humedad. Por su parte, el NOA, la Región del Chaco y el norte de la Mesopotamia podrían observar fuertes tormentas, con granizo, vientos y riesgos de anegamientos. En la mayor parte del área agrícola, estas precipitaciones continuarán conteniendo el deterioro de los cultivos, pero no erradicarán la sequía, haciendo necesario que los meses venideros aporten nuevas lluvias.
En este sentido, febrero apunta generar grandes contrastes:
· El norte y el centro del NOA, la Región del Chaco, el centro y el norte de Santa Fe, Corrientes y el centro y el norte de Entre Ríos observarán precipitaciones muy abundantes, con focos de tormentas localizadas severas, con episodios de granizo y vientos y riesgo de desbordes de ríos y arroyos.
· El sur de Santa Fe, el norte de Buenos Aires y el sur de Entre Ríos registrarán precipitaciones moderadas, que resultarán algo insuficientes para compensar la evapotranspiración.
· El sur del NOA, la mayor parte de Cuyo, la mayor parte de Córdoba, la mayor parte de La Pampa y el centro y el sur de Buenos Aires observarán precipitaciones escasas, que acentuarán la sequía.
Aunque un poco tardíamente, marzo tenderá a atenuar los contrastes:
· El centro y el este del NOA, la Región del Chaco, la mayor parte de la Mesopotamia, el norte y el centro de Córdoba y el extremo norte de Buenos Aires observarán precipitaciones muy abundantes, con focos de tormentas localizadas severas, con riesgo de granizo y vientos.
· El sudeste del Chaco y el norte de Santa Fe se verán afectados por un vigoroso sistema de tormentas, con aguaceros torrenciales, que podría causar extensos anegamientos.
· Gran parte de Cuyo, el sur de Córdoba, gran parte de La Pampa y la mayor parte de Buenos Aires observarán precipitaciones moderadas a abundantes, con algunos focos de valores abundantes y otros de valores escasos.
CONCLUSIONES
Las precipitaciones previstas evitarán que la campaña en curso se convierta en un escenario de desastre generalizado, como el que afectó a la campaña 2008/2009. No obstante, estos aportes hídricos serán insuficientes para recargar el perfil de los suelos, por lo que la disponibilidad de humedad seguirá dependiendo de la continuidad de las lluvias. Durante los lapsos secos y muy cálidos que se intercalarán entre lluvia y lluvia, los cultivos sufrirán un considerable estrés, mermando significativamente su potencial productivo. Por su parte, algunas zonas como el sudoeste de la Región Pampeana y gran parte de Cuyo observarán un régimen hídrico con marcados faltantes, que provocará impactos localizados en el nivel de desastre. Asimismo, es de temer que el otoño próximo sea seco y con heladas tempranas, afectando el final del ciclo de los cultivos de esta cosecha gruesa y la implantación de la próxima cosecha fina.
(*) Ingeniero agrónomo, especialista en Agroclimatología; [email protected].


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