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Preocupa al Gobierno vuelta de un clásico: interna de subtes
Otra vez, la violenta interna de trabajadores de subtes. La UTA paralizó los servicios y el nuevo gremio de representantes de izquierda quiso que hubiera trenes. En el medio, trompadas entre ambos.
El problema surgió cuando los delegados de la UTA, que en teoría ya no deberían actuar como representantes de los trabajadores del sector, decidieron desde temprano paralizar el servicio. Según este gremio, la medida fue para reclamar por las condiciones laborales de los empleados. Según el sindicato de los operarios, el paro se hizo en defensa del detenido y procesado dirigente ferroviario José Pedraza. En el fondo, el objeto de la discusión es dirimir la interna sobre cuál tendrá la representación gremial concreta en las próximas negociaciones paritarias que comenzarán en días. Sucede que estas discusiones serían las primeras donde el gremio de los subterráneos, de tendencia de izquierda dura, debería tener esa posibilidad negociadora. Sin embargo, la UTA asegura que aún mantiene este derecho, y que los beneficios del nuevo sindicato no incluyen las paritarias.
La UTA inició a las 8.30 un quite de colaboración y trabajó a reglamento en todas las líneas. Por su parte, y ante la gravedad de los hechos producidos, especialmente en la estación Constitución de la línea C, y la paralización de los servicios, el Ministerio de Trabajo decidió imponer la conciliación obligatoria a partir de las 15.
La UTA acató la decisión oficial desde las 16 y, diez minutos después comenzaron a partir las primeras formaciones.
El delegado de la UTA Gustavo Vasallo acusó a los dirigentes del gremio de subterráneos Néstor Segovia y Norberto Pianelli de «quebrar una huelga, a pesar de afirmar que defienden al personal», y también sostuvo que ambos son «saboteadores».
Hacia las 15 se produjeron encontronazos, insultos y golpes de puño en la línea C, en Constitución, entre trabajadores de subterráneos y afiliados a la UTA, durante los cuales un policía resultó agredido.
Por su parte, la empresa Metrovías, concesionaria del servicio de subterráneos y el premetro, aseguró que «no hay motivo para realizar un paro, ya que la compañía y el gremio están negociando en el Ministerio de Trabajo una mejora salarial en paritarias».
Segovia aclaró, de forma paralela, que su sector «no participó en el conflicto, que fue declarado por la UTA», e indicó que, en realidad, la protesta «se originó en respaldo del dirigente ferroviario José Pedraza», detenido y procesado por el asesinato del militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra. Vasallo, por su parte, negó que la UTA haya paralizado las tareas en respaldo del titular de la Unión Ferroviaria (UF). Según la UTA, el reclamo a Metrovías se basa en una deuda salarial de 2.100 pesos desde hace seis meses y sostuvo que «la compañía se niega a abonarlo».


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