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Prevén que economía ibérica cerrará 2011 sin reacción
José Luis Rodríguez Zapatero
Tras siete trimestres de recesión, la economía española volvió a crecer, aunque débilmente, en el primer trimestre de 2010, año en que no obstante la actividad se contrajo un 0,1%.
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero espera que el Producto Bruto Interno (PBI) crezca este año un 1,3%, cinco décimas por encima de la previsión del Banco de España.
«Las perspectivas para 2011 dibujan un horizonte de recuperación lenta y muy dependiente de la capacidad para aprovechar el empuje del resto del mundo mediante mejoras sustanciales de competitividad», dijo el Banco de España en su informe anual. La institución que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez subrayó la necesidad de continuar con el proceso de reformas estructurales y de consolidación fiscal para superar las incertidumbres que pesan sobre el crecimiento, para lo que considera también crucial fomentar la generación de empleo.
«Los factores que obstaculizan el retorno a una senda de crecimiento sostenido no se han eliminado completamente, como tampoco lo han hecho las dudas sobre su capacidad de crecimiento a medio y largo plazo», dijo el banco central.
«Todo ello configura una situación difícil que plantea importantes retos; entre ellos, apuntalar la recuperación, al tiempo que se completan los ajustes en marcha, se sanea la economía y se recupera la confianza», añadió.
En referencia directa al mercado laboral, el Banco de España afirmó que la continuidad de las reformas estructurales y la tramitación parlamentaria de la reforma laboral y de la reforma de la negociación colectiva -esta última aprobada por el Ejecutivo el pasado viernes- son básicos para reforzar la confianza financiera y lograr progresos en este ámbito. El Banco de España hizo particular hincapié en la consolidación presupuestaria.
«Por el lado de los ingresos, se podría actuar aumentando la imposición indirecta y reduciendo los gastos fiscales», expresó.
Por el lado del gasto, el informe dijo que la remuneración de los asalariados públicos debe desempeñar un papel destacado en el ajuste fiscal «mientras se debe proceder a una racionalización de los proyectos de inversión pública».
El Banco de España consideró además que los riesgos que acechan a la economía también alcanzan a sus propias proyecciones de déficit para este año y el siguiente. Los mercados financieros temen que el país no pueda cumplir con su objetivo de reducir el déficit fiscal este año hasta el 6% del PBI desde el 9,24% de 2010 debido a desvíos en el gasto de los Gobiernos autónomos regionales.
Agencia Reuters, y Ámbito Financiero


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