- ámbito
- Edición Impresa
Primera misión de Nahón ya embajadora: seducir al FMI
• Debe evitar en 15 días, o al menos postergar, una censura del organismo por la medición de la inflación
Hernán Lorenzino
La misión de Nahón será ahora desplegar sus conocimientos mixtos de economista (algo que domina claramente) y diplomática algo que deberá aprender rápidamente) para conseguir que el directorio del FMI comprenda la fórmula extraña con la que la Argentina mide la inflación a partir de la intervención de Guillermo Moreno, y evite la moción de censura. Otra alternativa que tendrá que medir es que el board sólo discuta y critique la fórmula del IPC, y nuevamente prorrogue la calificación final del caso para abril próximo, cuando el FMI y el Banco Mundial organicen una nueva cumbre anual de primavera. En ese evento nuevamente la Argentina podrá defenderse, ya con el equipo económico del ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y el secretario de Finanzas, Adri-án Cosentino. Pero además la Argentina tendrá al menos dos meses más para retomar las negociaciones permanentes que se mantienen con los funcionarios del FMI, especialmente con el director para el Hemisferio Occidental el chileno Nicolás Eyzaguirre, para evitar sanciones y conseguir más tiempo. Lo que parece ya imposible es que desde el Fondo «compren» las mediciones inflacionarias diseñadas por Moreno.
Lagarde ya había citado al directorio ejecutivo del organismo el 17 de diciembre pasado, con la firme intención de tratar el caso argentino, pero, una vez más, la capacidad negociadora desde Buenos Aires hizo que se postergara el debate, y la casi segura sanción que se esperaba, al menos hasta el próximo encuentro de la última semana de enero de 2013. Ahora es inevitable que el caso se trate, por eso la necesidad de la intervención directa de Nahón.
Lagarde había advertido en septiembre pasado que si la Argentina no mejoraba sus estadísticas, vería «la tarjeta roja» o una «declaración de censura» por parte del FMI. La francesa luego agregó que «la Argentina es buena en fútbol y seguramente entiende de qué se trata», recordando que «escogimos primero hace tres meses la tarjeta amarilla y ahora si no hay progresos, usaremos la roja», en referencia a la moción de censura. Dijo que esto ocurriría «ya que para nosotros la calidad e integridad de los datos es fundamental, por esto estoy determinada a tener los datos correctos». Esto provocó una contestación directa de Cristina de Kirchner contra el organismo y sus planes de ajuste. Luego vino un período de negociación secreta que aplacó las aguas y la postergación del análisis del caso argentino hasta enero.
Será lo primero que debe hacer Nahón, que desde ayer es oficialmente embajadora de la Argentina ante el Gobierno de Estados Unidos, que por la tarde le otorgó el plácet de estilo. Formalmente asumirá en febrero, pero Nahón, de 38 años, ya puede comenzar a trabajar como diplomática oficial. La economista reemplazará a Jorge Argüello, quien fue removido de ese cargo para ocupar la embajada argentina en Lisboa, Portugal.
Antecedentes
Hasta ayer Nahón era secretaria de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, tras haber ingresado en 2010 como subsecretaria de Desarrollo de Inversiones. La funcionaria es licenciada en Economía de la Universidad de Buenos Aires, máster en Estudios del Desarrollo de la London School of Economics, y ha presentado su tesis de Doctorado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Es cercana al viceministro de Economía Axel Kicillof y a la organización juvenil La Cámpora, y tiene como valor agregado extra una buena relación con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. De hecho, en noviembre pasado viajó con el funcionario a Washington para tener una primera tanda de entrevistas con funcionarios norteamericanos y algunos hombres del FMI.
Además de la situación con el Fondo, Nahón tiene que comenzar a trabajar en el resto de su agenda económica en Wa-shington, más que abultada en estos tiempos. Tendrá que ponerse al día en cuanto a la evolución de las disputas cruzadas entre la Argentina y EE.UU. ante la Organización Mundial de Comercio (OMC); por los juicios que la Argentina enfrente ante el CIADI por unos u$s 20.000 millones (el de Repsol por la estatización de YPF es por la mitad de ese dinero) y, fundamentalmente, atender el 27 de febrero el comienzo de la audiencia en la Cámara de Apelaciones de Nueva York por el caso de los fondos buitre.


Dejá tu comentario