24 de julio 2023 - 00:00

Principio de acuerdo de cara al Staff Level Agreement con el FMI

Lo comunicaron de forma conjunta Economía y el Fondo. Se pautaron los lineamientos centrales del entendimiento técnico. Serán claves el nuevo esquema de desembolsos y las metas macroeconómicas.

Gabriel Rubinstein
Gabriel Rubinstein

Luego de meses de arduas discusiones y con una cuenta regresiva apremiante de cara al próximo vencimiento, el Gobierno logró avanzar en un principio de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional de cara a la elaboración final del Staff Level Agreement, cuyo cierre se espera para este miércoles o jueves. Fuentes oficiales aseguran que la hoja con los términos centrales del entendimiento ya está cerrada, así como también el esquema de desembolsos para el segundo semestre. Resta la letra fina.

A través de una comunicación conjunta, publicada en redes sociales, el Gobierno y el FMI informaron que “los equipos del Ministerio de Economía y Banco Central de Argentina y el Staff del FMI han finalizado lo aspectos medulares del trabajo técnico de la próxima revisión”. “Se han acordado los objetivos y parámetros centrales que serán la base para un ‘Staff Level Agreement’ (acuerdo técnico) que se espera finalizar en los próximos días para luego avanzar hacia la revisión del programa de Argentina”, agregó la declaración.

“Dicho acuerdo busca consolidar el orden fiscal y fortalecer las reservas reconociendo el fuerte impacto de la sequía, el daño a las exportaciones y los ingresos fiscales del país”, expresaron el Palacio de Hacienda y el Fondo ayer en sus cuentas de Twitter, en relación a los dos puntos medulares del intenso debate que tuvo lugar durante las últimas semanas.

A partir de este principio de acuerdo, estaría resuelta la base para recalibrar las pautas centrales del programa de Facilidades Extendidas, contemplando no solo el impacto de la sequía en materia de reservas sino también en las cuentas fiscales, algo en lo que el FMI se mostraba reacio en un principio.

Ahora, la comitiva de funcionarios que negoció de forma presencial en Washington retornará a Buenos Aires y, vía Zoom, continuará los intercambios para definir la letra final del Staff Level Agreement (SLA). Se trata del viceministro, Gabriel Rubinstein; el jefe de asesores, Leonardo Madcur; el secretario de Hacienda, Raúl Rigo; el vicepresidente segundo del Banco Central, Lisandro Cleri; y el director del BCRA, Jorge Carrera. En el equipo económico esperan que el SLA pueda estar cerrado entre el miércoles y el jueves de esta semana.

Las claves a conocer en el acuerdo técnico pasan por las nuevas pautas macroeconómicas a implementar y el cronograma de desembolsos, que el Gobierno buscaba adelantar para paliar parcialmente el impacto de la sequía y sumar poder de fuego para contener las presiones devaluatorias.

Este último punto se vuelve fundamental ya que el 31 de julio, Argentina deberá afrontar los vencimientos por u$s2.660 millones correspondientes a los pagos pautados para julio en el endeudamiento contraído por Mauricio Macri en 2018 y que el equipo económico decidió agrupar a fin de mes (como ya hizo en junio) para ganar tiempo mientras negociaba. Lo cierto es que lo tiempos apremian porque el SLA luego será elevado al directorio del Fondo, que suele tomarse un par de semanas para aprobar este tipo de acuerdos y a inicios de agosto entra en receso por el verano boreal. Fuentes del equipo negociador señalan que se habría convenido el desembolso de unos u$s10.000 millones hasta fin de año; la clave pasará por ver cómo se escalonan.

En cuanto a las pautas macroeconómicas, había dos focos centrales de discusión. Por un lado, el FMI venía reclamando un ajuste mayor del déficit primario pautado para este año (1,9% del PBI) a pesar del impacto de la sequía, algo que el equipo económico resistió para evitar un impacto significativo en materia de actividad. Por otro, se discutió duramente sobre el tipo de cambio: con un organismo siempre favorable a una devaluación, finalmente se definió avanzar en una serie de medidas cambiarias (que también tienen un correlato fiscal) con correcciones focalizadas en busca de apuntalar las golpeadas reservas del BCRA (ver página 3).

En el Palacio de Hacienda destacan que hubo un “fuerte respaldo e involucramiento” de la Casa Blanca y el Congreso de Estados Unidos “para empujar el acuerdo”. De hecho, recientemente, el ministro de Economía, Sergio Massa, se comunicó con importantes funcionarios de la administración de Joe Biden para conseguir un respaldo político en el organismo.