22 de marzo 2011 - 00:00

Problemas para AT&T: megafusión podría trabarse

Nueva York - AT&T se mostró ayer convencida de que las autoridades estadounidenses le permitirán comprar T-Mobile USA y convertirse así en el líder de la telefonía móvil en EE.UU., con 130 millones de clientes, pese a que el 80% del mercado quedará en manos de sólo dos compañías. «Éste es probablemente el mercado de telefonía móvil más competitivo del mundo. Los estadounidenses pueden elegir entre cinco operadores», afirmó ayer el consejero delegado de AT&T, Randall Stephenson. La compra por u$s 39.000 millones de la cuarta operadora del país, con 33,7 millones de clientes, supone un paso de gigante para AT&T, que tendrá un 30% más de clientes que su inmediata competidora y el doble que la siguiente, Sprint Nextel. Esta última se mostró como la gran perdedora de la jornada: sus acciones se desplomaron el 13,6% ayer, hasta los u$s 4,36.

Hasta ahora tenía el liderazgo del mercado Verizon Wireless, una empresa conjunta entre la estadounidense Verizon y la británica Vodafone, que se había forjado como la operadora capaz de competir cara a cara con AT&T, incluso pese a que ésta gozó de la exclusiva del iPhone desde que hace cuatro años salió al mercado. AT&T, la tercera mayor firma no financiera ni petrolera del país por facturación, según Forbes, comenzó la sesión bursátil con avances del 2%, mientras las acciones de Deutsche Telekom en EE.UU. subían un 12,3% y hasta Verizon avanzaba un 2,5%. Al finalizar la jornada, las acciones de AT&T cerraron en u$s 28,68, con una suba del 1,1%.

Las asociaciones de consumidores y algunos analistas no ven, sin embargo, tan beneficiosa la operación. Forrester Research apuntó que mejorará la cobertura, pero no se traducirá en una rebaja de los precios, mientras desde Public Knowledge, un grupo de defensa de los consumidores, se advirtió que la fusión supondrá «precios más altos, menos opciones y menos innovación».

Stephenson insistió en que se elevarán las inversiones en la red 4G para ofrecer comunicaciones móviles de alta velocidad al 95% de la población estadounidense. Además, explicó que la operación permitirá recortar unos u$s 40.000 millones en costos, pero no detalló si se verán afectados los 267.000 empleados de AT&T y los u$s 38.000 de T-Mobile USA.

Deutsche Telekom compró lo que ahora es T-Mobile USA por u$s 35.000 millones en 2001, en plena burbuja tecnológica, mientras ahora recibirá u$s 25.000 millones en efectivo y u$s 14.000 millones más en acciones de AT&T, lo que se traducirá en una participación del 8% en el capital y un asiento en su consejo de administración. Pese a los retos que supone en materia de competencia, AT&T está convencida de que se le permitirá acometer esta operación, la mayor fusión empresarial anunciada en Estados Unidos en lo que va del año, hasta el punto de que se comprometió a pagar u$s 3.000 millones a T-Mobile si finalmente no se cierra.

Agencia EFE

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