31 de mayo 2017 - 00:00

Problemas para Macron: cuestionan a dos ministros

Un funcionario es señalado de nepotismo y otra, de empleos ficticios en momentos en que el presidente francés prepara una ley para “la moralización de la vida pública”.

París - La ministra de Relaciones Europeas francesa, Marielle de Sarnez, objeto de una investigación preliminar sobre posibles empleos ficticios en el Parlamento Europeo, negó ayer haber cometido cualquier irregularidad y presentó una querella por denuncia calumniosa, mientras que el Gobierno respaldó al responsable de Cohesión Territorial, señalado por nepotismo.

Sarnez es objeto de una investigación preliminar de la fiscalía de París por "abuso de confianza", a raíz de una denuncia presentada por una eurodiputada del ultraderechista Frente Nacional (FN), Sophie Montel, contra 19 de sus colegas franceses por presuntos empleos ficticios en puestos de asistente parlamentario.

La ministra anunció en Twitter haberse querellado contra esta eurodiputada por "denuncia calumniosa".

También negó cualquier irregularidad. La situación de la asistente concernida "fue declarada y comprobada por el Parlamento Europeo", y su trabajo "estuvo acompañado de informes de actividades regulares y consultables", subrayó en un comunicado.

Desde su llegada a la presidencia de Francia a principios de mes, el presidente Emmanuel Macron convirtió la moralización de la vida política en una prioridad. De hecho, la primera ley que pretende aprobar el Ejecutivo es un texto para la "moralización de la vida pública".

En este contexto, la oposición ataca con insistencia a otro miembro del Gobierno, el titular de Cohesión Territorial, Richard Ferrand, cuestionado entre otras cosas por una operación inmobiliaria que remonta a 2011.

La semana pasada, el semanario satírico Le Canard Enchaîné afirmó que la esposa de Ferrand había obtenido la atribución de un mercado de alquiler de una aseguradora de la que su marido era director. Otra sospecha concierne la contratación de uno de sus hijos durante algunos meses como colaborador parlamentario.

Ferrand asegura que no es "culpable de nada, ni en el plano legal ni en el plano moral". La Justicia francesa por su parte consideró que en este momento no hay indicios que permitan abrir una investigación.

El primer ministro francés, Edouard Philippe, expresó ayer su confianza, afirmando que los electores juzgarán al ministro, que es candidato a las legislativas del 11 y del 18 de junio.

Pese a estos recientes escándalos, el partido de Macron, En Marcha!, junto con los aliados centristas del MoDem poseen el 29,5% de la intención de voto para los comicios, de acuerdo a una encuesta publicada ayer por Ipsos. Segundo se ubican Los Republicanos junto a la UDI (centroderecha), con el 22% de respaldo.

Agencias AFP y ANSA

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