18 de marzo 2014 - 00:00

Proceso

El telescopio BICEP2 estudia la radiación cósmica de fondo, los ecos que aún llegan del Big Bang.

La presencia de esas ondas son la "primera evidencia directa de la inflación", ese momento decisivo en la historia del universo en el que éste aumentó su tamaño en fracciones de segundo.

Al desplazarse, las ondas gravitacionales comprimen el espacio, lo cual produce una señal muy distintiva en el fondo cósmico de microondas. Éstas se polarizan, describiendo las oscilaciones.

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