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Productores brasileños rechazaron subsidios de EE.UU.
A pesar de las negociaciones, Estados Unidos resolvió apoyar nuevamente a sus agricultores, con el consecuente perjuicio a los exportadores brasileños, lo que afecta la relación comercial entre ambos países.
«No es posible que Brasil pueda aceptar esa medida de Estados Unidos», declaró Haroldo Lima, presidente de la Asociación Brasileña de Productores de Algodón (ABRAPA).
En noviembre de 2009 la Organización Mundial del Comercio (OMC) autorizó a Brasil a aplicar sanciones comerciales a Estados Unidos por unos u$s 800 millones, debido a subsidios norteamericanos que causaron perjuicios a los exportadores brasileños.
El Gobierno brasileño anunció el miércoles pasado haber llegado a un acuerdo provisorio con Estados Unidos, que prometió suspender el apoyo a sus agricultores, abrir el mercado a las carnes brasileñas y crear un fondo de u$s 147 millones para socorrer a los productores de algodón en Brasil.
En virtud de ese entendimiento con Washington, Brasil decidió postergar las sanciones, que incluían la sobretasación de importaciones y la violación de patentes medicinales norteamericanas.
Pero pese al pacto firmado, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó que entregará nuevos créditos a sus productores, lo cuál sorprendió a los brasileños.
«No sabíamos nada de esa decisión» declaró Lima. El empresario afirmó que Estados Unidos se había comprometido a congelar los subsidios hasta «después» de implementado al pacto acordado esta semana.
Por su parte el embajador Roberto Azevedo, que representa a Brasil ante la OMC, afirmó que Estados Unidos adoptó una medida unilateral. El diplomático lamentó esa actitud norteamericana justo cuando comenzaba «la parte más difícil de las negociaciones» entre las partes.
De todos modos Azevedo consideró que la medida no significa un «quiebre del acuerdo entre ambos países» y confió en continuar el diálogo para evitar una crisis.
En ese sentido Azevedo repitió lo manifestado el mes pasado por el ministro Miguel Jorge, de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, cuando aseveró que su Gobierno espera que no se desate «guerra comercial» con Estados Unidos.
En 2002 Brasil abrió una demanda contra Estados Unidos ante la OMC, alegando que sus exportadores de algodón sufrieron pérdidas de miles de millones de dólares por los subsidios del Estado norteamericano a sus productores algodoneros.
En noviembre de 2009 la OMC falló a favor del país sudamericano al que autorizó a obtener «compensaciones» incrementando las tasas a las importaciones y el quiebre de patentes.
Repercusión
Según la prensa brasileña, el Gobierno del presidente Luiz Lula da Silva puede establecer un antecedente de repercusión mundial si finalmente viola los derechos de propiedad de los laboratorios estadounidenses.
El canciller Celso Amorim sostuvo, hace una semana, que el litigio por el algodón puede ser un motivo para reabrir las discusiones en la Ronda de Doha de la OMC, donde Brasil respalda el «fin del proteccionismo» de los países desarrollados.
Por su parte, el embajador norteamericano, Thomas Shannon, recomendó a Brasil que no adopte medidas lesivas a Estados Unidos, porque ese país podrá implementar represalias.
En marzo arribó a Brasilia el secretario de Comercio, Gary Locke, quien expresó el interés en evitar una crisis entre dos economías que en 2009 tuvieron un comercio de u$s 35.900 millones.
Las divergencias suceden en momentos en que el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior ha reconocido su preocupación ante la caída de las exportaciones en 2009, y la lenta recuperación en 2010.
En 2009 las ventas brasileñas al extranjero se retrajeron cerca del 20%, cayendo a menos de u$s 160.000 millones.
Pero el retroceso fue más grave en las exportaciones hacia Estados Unidos, que registraron una merma del 42%, sumando poco más de 15.000 millones de dólares, según cifras del Ministerio de Desarrollo.
Agencia ANSA


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