27 de octubre 2010 - 00:00

Promesa oficial: llevar al G-20 datos de la economía

«La Argentina está dispuesta a entregarle información económica relevante al G-20, no al Fondo», advirtió el titular de la CNV, Alejandro Vanoli.
«La Argentina está dispuesta a entregarle información económica relevante al G-20, no al Fondo», advirtió el titular de la CNV, Alejandro Vanoli.
«Hay una distorsión del artículo IV del FMI: piden información que no les compete», indicó el presidente de la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanoli. Fue en respuesta a la negativa de la Argentina a abrirle sus libros al Fondo. De acuerdo con Vanoli, Cristina de Kirchner llevará todos los datos económicos y financieros a la reunión del G-20, que se celebrará el 11 y el 12 de noviembre en Seúl. En la actualidad, sólo cuatro países, de los 187 miembros del FMI, no permitieron la auditoría del organismo: Ecuador, Venezuela, Somalia y la Argentina. «Hasta que el Fondo no cambie su esencia, sería insensato caer en las redes de quien ha sido parte del problema», sentenció Vanoli.

Periodista: ¿Qué pasará en la Cumbre del G-20?

Alejandro Vanoli:
La posición argentina ya está marcada. Se va a pedir que aumente la reglamentación internacional de las calificadoras internacionales de riesgo, se va a remarcar la necesidad de regular los paraísos fiscales y, además, se van a proponer mayores controles a los capitales especulativos.

P.: Es adonde apunta el consenso internacional...

A.V.:
Tal es así, que incluso el FMI está reconociendo que hay que imponer mayores restricciones. Acá corre el dicho de «más vale tarde que nunca». Lo que sucede es que la crisis ha planteado una nueva mirada de la economía, porque la antigua fracasó. Esa era una mirada donde la única posibilidad de lograr financiamiento y acuerdos era a través del Fondo. Eso sucedía en los 80, cuando los países de la región atravesaban diversas crisis y se veían en la obligación de recurrir a este organismo. Hoy la situación cambió, y otros actores cobraron mayor relevancia, como el Club de París, que es un organismo informal donde hay principios, pero no reglas. En ese marco, la Argentina está dispuesta a entregar información relevante al G-20, no al FMI.

P.: Aunque haya otros organismos a los cuales recurrir, se podría señalar que la Argentina no acepta las auditorías del Fondo para no blanquear los índices de inflación y crecimiento...

A.V.:
Es una mirada sesgada de nuestra economía, porque el país está dispuesto a discutir metodologías y lo hizo ante otras organizaciones de estadísticas, sin ninguna necesidad de esconder información alguna. La predisposición es absoluta. Quizás hay sectores locales con nostalgias del FMI gendarme. Hay sectores locales que se beneficiaron con este sistema antiguo. Nosotros no vemos la necesidad de entregar información a este organismo, que sigue atado a una lógica financiera que no cambió.

P.: ¿Cómo se explica que la mayoría de los países miembros cumplen con el artículo IV del organismo?

A.V.:
Es que hay una distorsión de este artículo, que sólo dice que los distintos países tienen que entregar información del sector externo y el Fondo tiene que analizar ésta sobre la base de respetar las modalidades y las diferencias de cada nación. No tenemos problema en cumplir el artículo, pero se distorsionó y ahora piden información que no les compete.

Entrevista de Ignacio Ros