En medio de una fuerte polémica, la directora de la campaña republicana, Kellyanne Conway, explicó ayer en CNN que esa posibilidad fue una advertencia para que Hillary sepa que pueden invitar a personas cuya presencia le afecte.
Sin embargo, matizó, "la campaña no la ha invitado oficialmente ni se prevé que acuda como invitada de la campaña de Trump". La idea, según ella misma dijo, es "meterse en la cabeza de Hillary Clinton" para afectar su desempeño.
El magnate neoyorquino aludió a eso el sábado en un mensaje en la red social Twitter, en reacción al anuncio de que el multimillonario Mark Cuban, uno de sus críticos más feroces y que apoya a Clinton, estará sentado en primera fila en el debate.
"Si el bobo Mark Cuban del fracasado 'Benefactor' (un reality show) quiere sentarse en primera fila, quizás yo ponga a Gennifer Flowers a su lado", escribió Trump en Twitter.
La supuesta examante de Bill Clinton no tardó en responder: "Hola, Donald, sabes que siempre estaré de tu parte y estaré en el debate indudablemente".
El republicano se refirió en varias oportunidades a las infidelidades de Bill Clinton, que ocupó la Casa Blanca entre 1993 y 2001. Éste admitió tener una relación con Flowers mientras ocupaba la gobernación de Arkansas, estado que gobernó tras ser elegido en 1978, perdió en 1980, pero que volvió a ganar en 1982, 1984 y 1986.
El candidato republicano criticó a Hillary por no haber dejado a su esposo debido a sus infidelidades.
La campaña de Hillary Clinton emitió después un comunicado para defender que la candidata "planea usar el debate para debatir los asuntos que afectan a la vida de los ciudadanos". "No sorprende que Donald Trump haya elegido un camino diferente", agregó su directora de comunicación, Gennifer Palmieri.
La extrema tensión y los golpes bajos responden a que ambos postulantes llegan virtualmente empatados al esperado primer debate, según un nuevo sondeo nacional publicado ayer por The Washington Post y ABC News.
Ese cara a cara con miras a las elecciones del 8 de noviembre durará 90 minutos y tendrá lugar en la Universidad Hofstra de Hempstead (Nueva York). Se espera que sea uno de los más vistos de la historia.
Ocho de cada diez votantes planean verlo, según el sondeo de The Washington Post, y un 44% cree que Clinton lo ganará frente al 34% que considera que Trump saldrá victorioso.
Según ese sondeo, el 46% de los votantes apoya a Clinton, mientras que el 44% se vuelca por Trump. El candidato del partido libertario Gary Johnson cuenta con un 5% de apoyo y la líder del Partido Verde, Jill Stein, con un 1%. Estos dos candidatos menores pueden resultar clave por los votos que les hagan perder al republicano y a la demócrata, respectivamente.
Sin embargo, el empate pasa de ser virtual a real cuando la pregunta se les hace a los votantes registrados, con 41% para cada uno, un 7% de Johnson y un 2% de Stein.
| Agencias EFE, AFP, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero |

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