13 de mayo 2015 - 00:00

Prueba de alto riesgo para Dilma con votación de un juez para la Corte

El Senado votará el 19 de mayo si acepta al abogado Edson Luiz Fachin como reemplazo del popular exjuez  del STF Joaquim Barbosa, dos días después de la realización de otra jornada de protestas contra Dilma.
El Senado votará el 19 de mayo si acepta al abogado Edson Luiz Fachin como reemplazo del popular exjuez del STF Joaquim Barbosa, dos días después de la realización de otra jornada de protestas contra Dilma.
Brasilia - La designación de uno de los 11 miembros del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil se convirtió en una nueva batalla que desde ayer libra la presidenta Dilma Rousseff en el Congreso, donde hay fuertes resistencias al jurista Edson Luiz Fachin, propuesto por la mandataria.

Fachin fue indagado ayer por la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara alta como parte de la rutina a la que deben ser sometidos todos los candidatos al STF, y que culmina con la aprobación de la postulación por la mayoría de los senadores.

Ayer, luego de acalorados cruces durante el interrogatorio, el presidente del Senado, Renan Calheiros, del ala rebelde del PMDB, fechó para el 19 de mayo la votación en el plenario, dos días después de una nueva convocatoria a manifestaciones opositoras contra el Gobierno. Bajo los hashtags #ForaDilma #FachinNão y #Vemprarua17maio ("Fuera Dilma", "No a Fachin" y "Vení a la calle el 17 de mayo", respectivamente, los usuarios volvieron a exigir un juicio político contra la mandataria, según constató Ámbito Financiero.

"Seríamos indignos del aprecio popular si, de forma oportunista, nos colocáramos en contra de Fachin para molestar a la presidente de la República en momentos que ostenta grandes índices de impopularidad", sostuvo el senador Alvaro Dias (PSDB-PR), quien salió en defensa del candidato.

De acuerdo con Folha de Sao Paulo, Rousseff había llamado en la víspera a Calheiros, para solicitar que no sólo que no rechace el nombre de Fachin, sino que ayude al Gobierno a que sea aprobado en la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara alta.

El también profesor de Derecho Civil en la Universidad de Paraná recibió el apoyo de la Orden de los Abogados de Brasil (OAB) y de otros reconocidos juristas, pero no es aceptado por sectores conservadores del Senado, que lo consideran progresista.

Entre sus detractores están los senadores del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que lo critican por haber declarado su apoyo a la candidatura de Rousseff en los comicios de 2010. "No tengo ninguna difucultad y ningún compromiso, en caso de tener que vestir la toga del STF, en juzgar a cualquiera de los partidos políticos de la Federación, sean cuales sean sus aspectos ideológicos o programáticos", se defendió ayer Fachin.

Existen, además, aspectos técnicos que se le cuestionan, como el que ayer desentrañó el opositor Ricardo Ferraco, correligionario de Calheiros en el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB). El legislador divulgó un documento en el que se sostiene que la actuación de Fachin como abogado y al mismo tiempo como procurador del estado de Paraná, entre 1990 y 2006, fue ilegal, debido a que ambas funciones entran en conflicto de intereses.

Por su parte, los legisladores de la llamada "bancada ruralista", integrada por grandes terratenientes que actúan en grupo a favor de sus intereses, le cuestionan sus presuntos vínculos con el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MTST), que lucha por una reforma agraria.

Ante la cataratas de acusaciones, el jurista divulgó videos para defenderse en los que asegura que siempre ejerció la abogacía amparado en la legislación vigente y niega vinculación profesional con el MST.

De prosperar su candidatura, el magistrado ocupará el cargo del expresidente del STF, Joaquim Barbosa, quien se retiró el año pasado. En caso contrario, Rousseff sufrirá otra derrota en el Congreso, en donde su base de apoyo ha sido tanto o más reticente a apoyar al Ejecutivo que la propia oposición. Los principales mentores de las derrotas fueron Calheiros y el presidente de la Cámara baja, Eduardo Cunha, también del PMDB, y enemigo de Rousseff pese a militar en la coalición de Gobierno.

Agencias DPA y Brasil247,


y Ámbito Financiero

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