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Puja final entre Cobos y Morales por controlar la UCR
Ernesto Sanz
El 4 de diciembre un plenario del Comité Nacional elegirá al nuevo presidente. No hay dudas de que quien reemplazará al jujeño Gerardo Morales será el mendocino Ernesto Sanz.
El problema entre los dos grupos que competirán, la «Resistencia» (según se hace llamar el grupo que anima Morales) y el cobismo, será la puja por la mesa de conducción que acompañará a Sanz en el mandato.
Para los radicales ese tipo de desafío es la sal de la política. No hay actividad que más disfruten que la interna, y la del 4 de diciembre es la batalla madre.
Hasta ahora el grupo que nuclea Morales asegura contar con más de 60 votos de los 92 que hacen falta para consagrar al nuevo presidente de la UCR.
El resto estaría en manos de los seguidores de Julio Cobos. Para el cobismo la ecuación es casi al revés.
Morales, que ocupará desde el 10 de diciembre la presidencia del bloque radical del Senado en un enroque de cargos con Sanz, le ofreció al cobismo integrar la mesa de conducción del radicalismo en una proporción de dos a uno. Eso implica guardar la mayoría para ese grupo que, sostiene, se mantuvo en la resistencia radical sin caer en la seducción del kirchnerismo, en contra del cobismo, que volvió al partido después de haber llegado a integrar la fórmula presidencial con Cristina de Kirchner.
Protagonista
A pesar de la unidad que quiere mostrar el radicalismo, ese pase de facturas no sólo no terminó sino que será protagonista en la elección de la nueva conducción.
Por esa razón hay tres provincias que no participarán en la elección del nuevo presidente de la UCR. Salta, Santiago del Estero y Corrientes aún continúan intervenidas y, por lo tanto, no tienen delegados al Comité Nacional.
Una de ellas, Corrientes, alimentó en las últimas 48 horas uno de los mayores escándalos dentro del radicalismo, el acercamiento de Ricardo Colombi al matrimonio Kirchner (ver nota aparte). Colombi intentó ayer calmar las aguas después de las reuniones que tuvo el martes con Néstor Kirchner y ayer con la Presidente.
Descreimiento
Le explicó a José Luis Bellia, interventor del radicalismo correntino y una suerte de delegado de Morales en la provincia, que las reuniones fueron «sólo por necesidad», frente a una provincia en una crisis económica que la vuelve ya ingobernable.
Bellia no le creyó y terminó alimentando la pelea: «Dijo que esas declaraciones estaban fuera de contexto y que no fueron para nada así. Pero no hay que ser ilusos en la política y menos frente al kirchnerismo».
Ese ejemplo alimentará las pujas de aquí al 4 de diciembre, cuando algunos de los generales de la estrategia de Cobos, como Federico Storani, Leopoldo Moreau o Enrique Nosiglia, no podrán postularse a integrar la conducción radical por no ser delegados al Comité Nacional, pero intentarán imponer sus candidatos. Mientras, la «Resistencia» llevará para esos cargos a nombres como el cordobés Mario Negri o Miguel Giubergia, vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados.


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