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Puja por palcos y control en ajuste final de Asamblea
Miguel Pichetto y Cristina de Kirchner
Será durante la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria, convocada en realidad para organizar la sesión preparatoria de renovación de autoridades que se hará a la tarde. Allí radicales, macristas y peronistas federales le van a exigir a Miguel Pichetto que les aclare cómo será la situación en los accesos a la Asamblea, las invitaciones y la ocupación de los palcos.
Hace 48 horas comenzó a correr por los pasillos del Congreso que la seguridad de la Asamblea había sido cedida a la Casa Rosada y por lo tanto hasta los legisladores debían contar con autorización para ingresar al recinto.
En realidad, la situación no es ésa, aunque hay detalles de esa organización que irritan hasta a algunos kirchneristas.
La seguridad del Congreso está a cargo del cuerpo y la Casa Militar toma el control de la protección de la Presidente de la Nación.
Está claro que todos los equipos terminan haciendo lo que ordena la Presidencia, pero esto no es una novedad en materia de seguridad dentro del recinto.
Hace dos años, por ejemplo, un taco de un talonario de flyers voló desde uno de los palcos asignados al kirchnerismo y terminó impactando de costado en el radical Gerardo Morales.
Ante la protesta, en la sesión del año siguiente los manifestantes que pudieron ingresar a las galerías hicieron volar irónicamente una especie de pétalos de papel. Eso fue gracias a la exigencia de mantener controlados el material y el cotillón que ingresaban los invitados a los palcos.
Hoy la oposición le va a pedir a Pichetto que interceda para garantizar la seguridad y los accesos al recinto. Saben, por ejemplo, que aunque la presidencia del Senado jure que no cedió el control de la Asamblea Legislativa al Poder Ejecutivo, algo que podría ser considerado hasta un delito al ceder la soberanía del cuerpo a otro poder, habrá un acceso por la calle Hipólito Yrigoyen que quedará liberado para el ingreso de visitantes. Por allí entrará una columna de La Cámpora, por ejemplo, a la que ya se le garantizó palco para escuchar el mensaje de Cristina de Kirchner.
La situación, de todas formas, será más complicada que en asambleas anteriores, ya que el Congreso estará sitiado por la marcha que organizó el oficialismo para acompañar a la Presidente en su última presentación ante los recintos.
Los radicales, de todas formas, desdramatizaron ayer los conflictos. "Yo voy a ir, por supuesto, nunca me perdí un inicio de sesiones ordinarias", dijo ayer casi como una obviedad Ernesto Sanz. "Leí lo que dijo Carrió. No creo en eso", cerró refiriéndose a los peligros de un autogolpe que analizó la chaqueña cuando anunció que no concurriría a la Asamblea Legislativa.
"El domingo es una oportunidad para que la Presidenta sea la Presidenta de todos los argentinos", ironizó Sanz.
Hoy la oposición pulirá también los pedidos para que el kirchnerismo le ceda espacio en los palcos. Hasta ahora no le han entregado credenciales, como sí lo hicieron con militantes propios.

